Humberto Galo Romero
Ni en sus mejores sueños Biblia Barquero se imaginó que su afición por la elaboración de conservas y encurtidos artesanales sería el punto de partida para convertirla en empresaria.
Barquero, ingeniera industrial de profesión, es la cara visible de Chiles Chilango, una pequeña empresa que desde abril del año pasado ha iniciado a calar en el paladar del comensal nacional y a ganarse un nombre en el sector comercial local.
PRIMEROS PASOS
“Inicialmente las conservas que preparaba las elaboraba con chile dulce local y algunas verduras complementarias, luego se presentó la oportunidad de iniciar a trabajar con chile picante”, cuenta Barquero.
La empresaria en conjunto con dos amigos más decidieron asociarse y fundar el negocio al cual dedican todo su esfuerzo e ingenio. “Las ganas de triunfar es el motor que impulsa a cualquier iniciativa de negocio, pero poco a poco hemos ido creciendo”, dijo.
Para alcanzar ese crecimiento empresarial, los socios han tomado decisiones empresariales arriesgadas, como por ejemplo invertir hasta 10,000 dólares o bien experimentar nuevas formas de producción.
Los socios importaron semillas de chile provenientes de la India, México, Brasil, Italia y una variedad local para iniciar a cultivarlos de manera artesanal. Luego vino el proceso de elaborar recetas, constituirse legalmente como empresa y finalmente diseñar una estrategia de venta.
Biblia Barquero es su gerente general.
[/doap_box]
“Nuestros orígenes son artesanales, iniciamos a cultivar el chile en macetas, las mezclas para la salsa las hacíamos en la cocina de mi casa hasta hace poco tiempo”, contó Barquero.
Desde esos primeros pasos, han transcurrido apenas unos pocos meses, pero todo ha ido viento en popa para la empresa. Actualmente cuentan con un pequeño plantío de chile en la zona rural de Managua, lo que les ha permitido contar con más materia prima y tienen también una estrategia de comercialización elaborada para el producto, la que les ha permitido establecer puestos de venta en Managua, Estelí y Granada.
¿DEL POR QUÉ EL NOMBRE?
La marca Chiles Chilango surgió de unir palabras fonéticamente parecidas y con significados vinculados al negocio.
La primera está referida al mote con el que se llama a las personas originarias de la ciudad de México Distrito Federal.
La segunda vinculada estrictamente al término con el que históricamente se ha nombrado a quienes estaban vinculadas al negocio del chile.
“El gentilicio se usó para quienes se les veía cargando un manojo de chile. En nuestro caso nos llamó la atención el sonido de las palabras, las cuales hacen referencia a lo picante del producto”, explicó.
MARCANDO LA DIFERENCIA
Barquero dijo que la estrategia de comercialización que han empleado está enfocada en el diseño de la presentación atractiva del producto.
“Una etiqueta empleando la máscara del macho ratón para resaltar que es un producto nacional para evitar que se creyera que por el nombre Chilango era un producto mexicano, pero además los colores y la presentación de los empaques son otro sello distintivo”, explicó.
La gerente general de la empresa mencionó que actualmente Chiles Chilango tiene la capacidad de producir 300 botellas de 150 mililitros, las que son vendidas en paquetes de cuatro variedades: Jolokia, Peperoncino, Cabro costeño y Habanero chocolate. En promedio venden 2,000 botellas al mes.
“Este paquete de cuatro variedades tiene un precio de diez dólares, lo vendemos en supermercados y tiendas de conveniencia. Actualmente trabajamos en la elaboración de nuevas líneas de productos tales como jalea de chile y aceite de oliva perfumado”, explicó Barquero.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 C