Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
La Policía Fronteriza costarricense hizo otro decomiso de medicinas de contrabando procedentes de Nicaragua que puede considerarse un lote pequeño para cualquiera, pero las autoridades sanitarias lo catalogan como riesgoso para la salud de posibles consumidores.
De acuerdo con lo informado por el subdirector de la Policía de Fronteras, Carlos Núñez, el decomiso ocurrió en el cruce de San Dimas, cantón de La Cruz, Guanacaste, tras la revisión de los equipajes que llevaban varios pasajeros de un autobús procedente de la frontera de Peñas Blancas.
Según el reporte policial, las 117 unidades de medicina eran transportadas por un nicaragüense de apellidos Pacheco González, quien se dirigía a San José.
Núñez hizo un llamado a los ciudadanos para que no adquieran fármacos de dudosa procedencia, pues en ocasiones los frascos son etiquetados con el nombre de una medicina y en su interior lo que contiene es otro producto, además de la forma inadecuada en que son transportados.
En esa misma unidad de transporte público los oficiales de la Policía de Fronteras también le decomisaron a otra nicaragüense, de apellidos Aguilar Arceda, 50 prendas de vestir, así como varios pares de zapatos y cosméticos.
A otros pasajeros les descubrieron gran cantidad de productos perecederos hechos a base de maíz y leche, los cuales fueron introducidos a Costa Rica sin ser sometidos a los controles sanitarios respectivos.
Tanto las medicinas como los alimentos fueron entregados a la oficina regional del Ministerio de Salud ubicada de La Cruz, con el fin de que se proceda a su destrucción, mientras que los demás artículos quedaron a la orden de la Aduana de Peñas Blancas.