Noel Amílcar Gallegos
Corresponsal/Masaya
Lo que pudo ser un donativo satisfactorio de alrededor de 200 pupitres al Instituto Central Carlos Vega Bolaños de Masaya, todo hace indicar que fue un desperdicio de mobiliario, pues desde hace meses se encuentran amontonados en una bodega. Gran parte de los pupitres están destruidos.
A simple vista se observa que el material con que fueron hechas las sillas, es plástico y con un diseño para niños de primaria, y no para jovencitos de secundaria. Muchos de estos están en “la huesera” de este centro de estudios.
131 años tiene de fundado este centro de estudios.
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La subdirectora del Instituto Central, Blandina Escobar, dijo que este donativo les llegó en el 2013. “Nosotros reparamos los (pupitres) de hierro que tenemos, esos otros (los destruidos) no se pueden (reparar) porque son de plasticos. Esos azules, no son propios para estos alumnos, porque son de plásticos y esos se van descartando, creo que las autoridades (del Mined) deberían de venir a retirarlos”, mencionó Blandino.
Según doña Carmen Ruiz, madre de familia, es importante que se utilicen los pupitres adecuados. Ruiz afirma que en el 2013 algunos alumnos recibieron clases de pie por falta de pupitres. “Me imagino que al estar dañados, hacen falta pupitres para muchos alumnos. Creo que el Mined debería de tomar cartas en el asunto de los pupitres, además creo que los profesores deben de supervisar porque existen muchos alumnos que son destructores y no es justo que destruyan el inmobiliario”.
Aunque hay una buena cantidad de pupitres de plástico destruidos, Blandino aseguró que hay suficientes asientos y que ningún alumno recibe sus clases de pie, de igual forma dijo que si se van a realizar algún donativo de pupitres para este u otro centro de estudios que sean de madera y hierro, porque son los indicados para los alumnos de secundaria.