Mabel Calero
Corresponsal/Carazo
Aunque la alcaldía de Jinotepe cerró el antiguo basurero ubicado detrás del cementerio de la ciudad, para hacer uso del vertedero municipal llamado “El cuatro”, en los primeros días de junio pobladores comenzaron a botar basura en el lugar, afectando la salud de las personas que vivenen las cercanías.
Pero además de la contaminación que provoca el botadero, este lugar se habia cerrado porque con cada lluvia el terreno del cementerio que esta a la par del basurero se ha ido socavando, de tal manera que varias tumbas están al aire a punto de colapsar.
“Yo escuché que los van cambiar pero parece que todavía no, porque esta semana la alcaldía dijo que vinieramos a dejar aquí la basura”, dijo Pedro José López, operario de la alcaldía.
Además del cementerio, utilizar este vertedero, es un fuerte contaminante para los afluentes del Río Grande de Carazo, pues la basura es arrastrada hasta la orilla de la principal fuente de agua potable que tienen las comunidades.
“Los desechos que son depositados en el vertedero que esta detrás del cementerio, las miles de toneladas que se generan van a parar al Río Grande de Carazo,” lamentó Walter Guzmán, ambientalista.
En el municipio de Jinotepe diariariamente se recolectan 28 metros cúbicos de basura, la mayoría de esta es generada por el centro de compras que crece desordenadamente, ocupando los espacios públicos.
“Nosotros no aguantamos el hedor en las tardes. Las mosca que provoca la basura y en el camino usted va a ver el montón de bolsas y desperdicio. Prácticamente estamos viviendo en el basurero,” dijo Amalia Díaz, habitante de la colonia de los maestros.
LA PRENSA buscó la versión de Mario Zuniga, director de servicios municipales de la Alcaldía de Jinotepe, pero este no se encontraba en su oficina.