Gloria Picón Duarte
Con la llegada de Luis Guillermo Solís a la Presidencia de Costa Rica, algunos analistas políticos de Nicaragua vieron la posibilidad de cambio en las relaciones diplomáticas entre ambos países; sin embargo, Manuel González Sanz, canciller costarricense, en una entrevista al diario La Nación, dijo que “nada de simpatías por ahora” con Nicaragua.
Para Norman Miranda, especialista en Derecho Internacional, el canciller tico está siendo hostil, pero a la vez contradictorio, porque por un lado dice que “nada de simpatías”, pero luego habla de la posibilidad de reanudar el trabajo de la comisión binacional que dejó de funcionar en el 2005, pero limitado a temas de migración, seguridad y comercio.
“Tanto Costa Rica como Nicaragua están profiriendo anuencia de reanudar la comisión, pero nadie se tira a la piscina primero, nadie da el primer paso, hay una esperanza, pero muy circunspecta. Hay una especie de perplejidad para dar el primer paso”, dijo Miranda.
Mauricio Díaz, exembajador de Nicaragua en Costa Rica, afirma que lo que se está viendo es una extensión de la política exterior de la expresidenta Laura Chinchilla, y tal pareciera que las hostilidades han regresado a Harbour Head, porque González señala que hay incursiones ocasionales en la zona, lo cual debería ser aclarado por Nicaragua.
En esa misma entrevista, González habla de la relación de Nicaragua con Rusia e indica que no hay elementos de tranquilidad, y que se están preparando, lo cual para Díaz, indica que habrá mayores tensiones y se está obviando el tema más sensible, que es el de los migrantes nicaragüenses.
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