Jeniffer Castillo Bermúdez
Aunque la movilidad estudiantil ya se está dando en la región centroamericana, se necesita armonizar los planes educativos para ampliar las oportunidades académicas y laborales de los países de esta región.
Así lo considera el Consejo Superior Universitario Centroamericano (Csuca) que se reunió esta semana en Nicaragua para discutir los aspectos administrativos de la institución.
[/doap_box]
Oscar Ramírez, rector de la Universidad Tecnológica de Panamá, señala que hay universidades que han firmado acuerdos de movilidad e intercambio académico, “pero estos pasos se han dado entre universidades. Cada consejo universitario ha aprobado y decidido con qué universidad hace los acuerdos”.
Sin embargo, para el también presidente del Csuca, “es necesario homologar los planes de estudios” y definir un currículo para que los títulos de los profesionales puedan ser reconocidos en el resto de países centroamericanos.
El Csuca está conformado por 21 universidades públicas de Centroamérica.
“El principal problema en términos de educación superior es de igualdad. Darle accesibilidad a una educación de calidad a toda la población centroamericana y además trabajamos en promover la integración centroamericana”, dice Ramírez.
DESERCIÓN ESCOLAR
Pero no solo se trata de “atraer a la mayor cantidad de estudiantes a la educación superior sino también retenerlos y asegurarle éxito durante su carrera y una vez salgan de nuestros programas universitarios”.
Por su parte, Juan Fuentes Soria, miembro del Csuca, dice que la región debe estudiar la deserción para definir una estrategia oportuna para evitar este problema.
Aunque los niveles de deserción superan el veinte por ciento, los universitarios no siempre abandonan totalmente el aula de clases. “También tenemos estudiantes que desertan temporalmente o migran de carrera en carrera”, dice Fuentes.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A