Río de Janeiro/ EFE
Las ciudades de Río de Janeiro, Salvador, Florianópolis y Sao Luis volvieron a padecer ayer huelgas de transporte por demandas de mejores salarios, a dos semanas para que comience en Brasil el Mundial de futbol de la FIFA.
En todos los casos, las paralizaciones han sido convocadas por conductores que se han rebelado frente a sus propios sindicatos y rechazado acuerdos salariales alcanzados por estos con las empresas, pues consideran que los aumentos consensuados son inferiores a los que se reclamaban en las negociaciones.
En Río de Janeiro, la huelga era parcial y no contaba con la adhesión de todos los trabajadores. En Salvador, otra de las 12 sedes de la gran cita del futbol, la paralización se sentía con más fuerza por segundo día consecutivo y, según cálculos oficiales, cerca del setenta por ciento de la flota no salió a la calle, con lo cual se cumplía una determinación judicial que obliga a garantizar al menos el treinta por ciento del servicio.
FLORIANÓPOLISY SAO LUIS
En Florianópolis, capital del Estado de Santa Catarina, las autoridades informaron que la huelga tenía una fuerte adhesión, lo que se intentaba minimizar con la incorporación al servicio de transporte público de unas doscientas camionetas de la municipalidad.
Sao Luis, capital del Estado nororiental de Maranhao, sufría su segundo día de huelga de transporte y la paralización tenía durante la mañana de ayer un respaldo casi unánime de los conductores.
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