Bruselas/ EFE
El Partido Popular Europeo (PPE) ganó ayer las elecciones al Parlamento Europeo (PE) al obtener 212 escaños, lo que le obligará a negociar con otras formaciones políticas para que su candidato, Jean-Claude Juncker, pueda presidir la próxima Comisión Europea (CE).
En medio de una alta abstención, pues solo cuatro de cada diez europeos fueron a las urnas para elegir a los 751 eurodiputados del PE y al presidente del ejecutivo comunitario, los dos grandes partidos dominantes en la Eurocámara perdieron representación en favor de las fuerzas euroescépticas, que sumaron un centenar de parlamentarios.
Los resultados obligan al centro-derecha europeo a ir a una “gran coalición”, ya que necesita el respaldo de 376 de los 751 diputados de la Eurocámara, pero fuentes parlamentarias advierten que “una coalición estable necesita al menos de cuatrocientos diputados”.
Con esos resultados preliminares de las elecciones europeas, los partidos de izquierda ganaron en Rumanía, Portugal, Grecia, Eslovaquia y Suecia. Las fuerzas euroescépticas avanzaron en Holanda, aunque menos de lo esperado en Dinamarca, Austria y Reino Unido.
185 escaños logró el Partido Socialista de Martin Schulz, el presidente del Parlamento Europeo. Los liberales de ALDE, 71; los Verdes, 55; conservadores y reformistas, 40; la izquierda, 45 y el grupo europeo de Libertad y Democracia, 36.
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