Luis Eduardo Martínez M.
Aunque rechazan ser miembros de alguna agrupación delictiva, Jorge Luis Tórrez Martínez y Giovanni Wilfredo Blandón Castillo, a quienes las autoridades vinculan con la banda denominada “El Pardo”, deben enfrentar un juicio por el delito de robo agravado en perjuicio de pobladores de la comunidad Aranjuez, al norte de la ciudad de Matagalpa.
Tórrez y Blandón fueron acusados junto a dos hombres y un adolescente, por el robo de 7,300 córdobas en efectivo, un rifle calibre 22, una escopeta, una cámara fotográfica digital, joyas de plata, un celular, entre otros objetos en las casas de Ernesto David Argueda Matus y Luis Rodrigo Matus, en Aranjuez.
Durante la audiencia inicial de ese proceso penal, la titular del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias de Matagalpa, Josefina Vásquez Carrasco, se excusó de conocer la causa en contra de uno de los acusados, con iniciales J.J.B.R., quien resultó ser menor de 18 años y debe ser procesado en el Juzgado especial para la niñez y la adolescencia.
Freddy Rizo, defensor de Tórrez y Blandón, alegó que ninguno de los testigos ofrecidos por la Fiscalía, relacionaba a sus representados con ese caso en particular, pidiendo a la juez que no admitiera la acusación o que mandara al sustento y mejora de la misma.
Sin embargo, Vásquez consideró que había suficientes elementos para presumir la participación de los acusados y remitió la causa a juicio el cual programó para el 10 de julio próximo, ordenando además la prisión preventiva en contra de Tórrez y Blandón.
Al final de la audiencia, Tórrez declaró que “nada tengo que ver eso que me ponen… me acusan de esas armas y mirando yo a quién se las agarró la Policía en Jinotega”.
Según el procesado, “cuando me traían enchachado (esposado) yo miré por dónde las pasaron llevando (las armas), por donde un señor que se llama ‘Chico’ y a él le agarran una motosierra y cuatro armas y me las ponen a mí, pero no tengo nada que ver”.
Mientras que Blandón dice que fue detenido “por puro gusto”, indicando que “no me han agarrado armas ni nada”.
Sin embargo, las autoridades policiales los vinculan como integrantes de una agrupación que lideraba Frank Alexander Aráuz Centeno, alias “El Pardo”, quien fue detenido junto a Víctor Javier Aráuz Chavarría, apodado “Monchín”, luego que presuntamente mataron a Julio César López Vanegas en el sector de El Espejo, comunidad Yasica Sur, municipio de San Ramón, Matagalpa.
“El Pardo” y “Monchín” deben enfrentar un juicio en Matagalpa por el homicidio en perjuicio de López y lesiones gravísimas en contra de la esposa de éste, Flor de María Reyes Rodríguez, además de robo agravado.
Los miembros de “El Pardo” también están siendo procesados en Jinotega.