Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La policía fronteriza costarricense sigue decomisando productos de contrabando procedentes de Nicaragua y ahora retuvo morfina, puros habanos y 500 kilos de alimentos perecederos como cuajadas que estaban descompuestos.
Según el Ministerio de Seguridad, este nuevo decomiso ocurrió en la frontera de Peñas Blancas, mientras el contrabando se trasladaba hacia San José, la capital de Costa Rica, a bordo de un autobús de placa costarricense pero propiedad de una nicaragüense residente de apellidos Mejía García, quien viajaba en el vehículo.
La mercadería era propiedad de Mejía, pero era conducido por otro nicaragüense de apellido Pineda, también residente en Costa Rica. Provenían de León, con destino a San José.
Según el recuento de la policía, el vehículo trasladaba 50 dosis de morfina, 500 kilos de productos perecederos, tales como queso y cuajada que en su mayoría estaban descompuestos, 200 unidades de diversas medicinas y 2,070 habanos. Todo estaba oculto en compartimientos internos en la guantera, en los asientos traseros y cerca del tanque de combustible.
El viceministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata, hizo un llamado a la ciudadanía para que no consuma ningún tipo de fármaco de dudosa procedencia y que, en caso de enterarse de personas que esté comercializando este tipo de productos al margen de la Ley, lo denuncien a las autoridades policiales más cercanas.
“En días anteriores igual se decomisó una cantidad de pastillas, esto llama la atención y nos preocupa que estén introduciendo a país esta clase de medicamentos porque no cuentan con los permisos de salud correspondiente”, dijo el viceministro.
“Es un llamado de atención a la ciudadanía costarricense para que sea más vigilante del tipo de medicamento que está consumiendo, que sea adquirido de manera legal y no ilegal en las calles que le pueda costar la vida”, añadió.
