Río de Janeiro/AFP
Cerca del ochenta por ciento de la flota de ómnibus no circuló y 74 vehículos fueron dañados ayer, según información oficial, en el primer día de un paro de 48 horas iniciado por un grupo de choferes de buses en Río de Janeiro, que exigen que su salario sea aumentado a 2,500 reales (1,120 dólares al cambio actual) y el fin de la doble función conductor-cobrador.
En visita a una obra pública, Rousseff aludió las manifestaciones que diversos movimientos sociales se proponen convocar durante el Mundial para protestar contra el elevado gasto público en el evento de la FIFA y exigir mayores inversiones en salud, educación y transporte.
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Un tribunal laboral en Río de Janeiro, sede de la final del Mundial de Futbol, dictaminó que el setenta por ciento del servicio de buses debe estar funcionando bajo pena de multa diaria de 22,500 dólares. Según el secretario de Transporte Municipal, Alexander Sansão, dos millones de cariocas dependen de buses de compañías tercerizadas por la alcaldía de Río, casi un tercio de su población.
MILLONARIOS DAÑOS
La paralización ocurre después de una primera huelga, el jueves en la que 531 buses fueron dañados o quemados por los manifestantes, con un costo de 7.6 millones de dólares. Esta nueva medida se inició después de una audiencia el lunes donde no hubo acuerdo entre el tribunal laboral regional, los choferes en huelga y el sindicato de conductores y cobradores, contrario a las protestas.
Los comerciantes de la ciudad expresaron su preocupación, ya que la huelga del jueves provocó pérdidas por 112 millones de dólares, lo que representa el sesenta por ciento de los movimientos comerciales diarios, informó Aldo Gonçalves, presidente del sindicato de comerciantes citado por el periódico O Dia.
MÁS PROTESTAS
A un mes del inicio del Mundial en Brasil, Río de Janeiro ha sido escenario de varias huelgas en diversos sectores. Los profesores de escuelas y universidades públicas, se declararon en huelga el lunes en reclamo de mejores salarios y condiciones de trabajo.
Los agentes de seguridad de bancos llevan una huelga de veinte días. La semana pasada miembros de la Policía Federal paralizaron sus actividades por un día reclamando mejores salarios y amenazan con hacerlo también durante la Copa del Mundo.
Ayer, cinco hombres que apedreaban un bus fueron detenidos en la zona oeste de Río de Janeiro, informó el portal de noticias G1. En Sao Paulo, 11 vehículos que estaban en el estacionamiento de una comisaría fueron incendiados por desconocidos que huyeron, hecho que la policía investiga.
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