Wendy Álvarez Hidalgo y Humberto Galo Romero
El combustible se ha convertido en los últimos cinco años en una carga pesada para el transporte privado, público y de carga. Tanto así que la idea de que tener un carro no es un lujo, sino una necesidad empieza a perder fuerza entre los dueños de vehículos, quienes hoy pagan la gasolina súper, por ejemplo, 33.52 por ciento más cara respecto a 2009 en términos dolarizados, reflejan los datos oficiales.
El golpe es más severo si la comparación se traduce en córdobas para los asalariados, los que en su mayoría ganan en moneda nacional y cuyo salario promedio en Nicaragua ha subido tres dólares en el último quinquenio.
Hace cinco años, un conductor compraba un galón de gasolina regular con 67.07 córdobas (3.29 dólares, al tipo de cambio de ese año), pero sí hoy lo compra con 124.19 córdobas (4.82 dólares, al tipo de cambio promedio de esta semana). Es decir que necesita desembolsar 57.10 córdobas adicionales.
En el caso de la súper esta ha pasado de 3.39 dólares en 2009 a 5.10 dólares por galón a mayo de este año, que en moneda nacional significa de 68.96 córdobas a 131.49 córdobas, respectivamente, reflejan las cifras oficiales.
Y es eso precisamente lo que ha obligado a Gabriela Morales a repensar el uso de su vehículo, que pese a ser un modelo de lo más eficiente en el mercado automotriz por tener un motor pequeño, el gasto que implica cada mes ponerlo en marcha pesa en su salario, que es pagado en córdobas.
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Resulta que del total de las compras de petróleo a precio de mercado que Nicaragua haga a Venezuela, el 50 por ciento se paga en 90 días, el restante se paga en 23 años, el cual es asumido por el Gobierno y una parte se destina a Albanisa para que ejecute proyectos.
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“Gasto unos dos mil córdobas al mes en combustible, eso implica que cada vez le doy menos uso al carro Suzuki, que tengo por necesidad más que por lujo. En este momento estoy tratando de usarlo lo menos posible, prácticamente solo para transportarme de mi casa al trabajo”, afirma Gabriela, quien diario se traslada a su trabajo desde Ciudad Sandino a Managua.
En 2014 la carga de los combustibles sigue creciendo, casi de forma silenciosa, pero acelerada. Y muestra de esto es que las gasolinas súper y regular acumulan por galón y en lo que va de mayo un incremento promedio de diez córdobas en relación con lo que se pagaba hace apenas cinco meses.
En diciembre pasado Gabriela compraba un galón de súper con 120.11 córdobas, pero esta semana lo adquiere con 131.40 córdobas en promedio, lo que implica 11 córdobas más, según cálculos basados en el monitoreo semanal que difunde el Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
Esto quiere decir que este mes ella desembolsó 167 córdobas más para comprar los 15 galones que usará en mayo. Para sortear esa realidad, Gabriela ha optado por no usar su carro para hacer gestiones propias de su trabajo.
“La gasolina no ha dejado de subir todas las semanas, generalmente, sin embargo, mi salario está congelado desde el 2010. Es decir que la inversión en combustible, esos dos mil córdobas, representa actualmente un porcentaje mayor de mi salario”, sostiene.
En Nicaragua hay un parque vehicular que roza las 600 mil unidades. El mayor consumo de combustible es el diesel, seguido de la súper y la regular, según cifras del Ministerio de Energía y Minas.
Pero de lo que más se queja Gabriela es de los centros de despacho de combustibles. “Las gasolineras son bien tramposas, siempre que hay alza la aplican desde el sábado en la noche, y cuando baja unos centavos, que es casi una burla, la baja la aplican hasta los lunes, de tal manera, que “el precio más bajo”, solo es efectivo durante cuatro o cinco días”, dice.
TRANSPORTE SELECTIVO SE LAS INGENIA
Los combustibles también azotan al transporte selectivo. Erick Obando recorre con su taxi las calles de Managua por casi ocho horas diariamente. Como parte de su estrategia de trabajo, durante las mañanas lleva pasajeros desde la zona este de la ciudad, hacia las direcciones del lado oeste, y cuando por cuestiones de turno le toca trabajar en las tardes, el recorrido lo realiza a la inversa.
“Durante el turno vos tenés que buscar los gastos operativos, combustible, mantenimiento, lo que le tenés que reportar al dueño del taxi en caso que seas cadete y tu pago del día”, platicó Obando.
El taxista cuenta que en promedio invierte 400 córdobas al día en la compra de gasolina y en promedio recorre 45 kilómetros diarios, y aunque dice gozar de un subsidio para comprar combustible, sostiene que siempre paga un poco más cada semana.
LOS COSTOS
El caso de Obando es uno que se repite entre las personas que laboran en el sector selectivo de transporte. Vidal Almendárez, dirigente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis (Fenicotaxi), sostiene que el combustible representa entre el 60 y 70 por ciento de los costos operativos para este sector.
“Las fluctuaciones en los precios provocan un efecto dominó, que incide directamente en otros elementos tales como llantas, lubricantes, baterías y repuestos, cuyos precios de importación se pagan en dólares y con un incremento en el precio de los combustibles hace que suban también”, sostuvo Almendárez.
Según el directivo, de acuerdo con la estructura de costos, ello calcula que la inversión en combustible promedio diariamente oscila entre los 550 y 600 córdobas.
BILLETERAS SUFREN
Las billeteras de los dueños de vehículos sufren debido a las variaciones en los precios de la gasolina y el diesel.
Los golpes son más severos en el interior del país, donde las gasolinas y el diesel se venden más caros que en Managua. Esta semana, según el INE, en la capital la gasolina regular por litro se vende en promedio en 32.85 córdobas; la súper se cotiza en 34.74 córdobas; y el diesel en 29.66 córdobas.
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