Eduardo Cruz
El partido indígena Yatama está viviendo en el Caribe de Nicaragua lo que los partidos de oposición en el Pacífico experimentan cada vez que culmina un proceso electoral: Cambios de resultados en las actas, protestas, represión, agresión de pandilleros, policías parcializados a favor del partido de gobierno y sus simpatizantes, cárceles, heridos, oídos sordos por parte de las autoridades electorales, entre otras angustias.
Con impotencia y con un grito ahogado en la garganta, la diputada Nancy Elizabeth Henríquez y el diputado parlacénico Lloyd Bushey, representantes indígenas, expusieron la tensión que se está viviendo en Bilwi, donde un grupo de mujeres de Yatama tienen tomada desde el domingo la casa del gobierno regional, después de conocerse que el Consejo Supremo Electoral (CSE) le “robó” el escaño de consejera a la candidata de Yatama, Marina Benliss, para dárselo a un candidato sandinista.
El despojo a Benliss fue “la gota que derramó el vaso”, expusieron Henriquez y Bushey, sobretodo porque también, de manera anómala, los sandinistas destituyeron a la gobernadora Evelyn Taylor, de Yatama, para ser sustituida por el sandinista Carlos Alemán.
Conscientes de que esos dos actos iban a producir la ira de los partidarios de Yatama, el Gobierno central mandó a Bilwi aproximadamente a cinco mil efectivos, entre miembros del Ejército y de la Policía, especialmente antimotines, indicó Henríquez.
La diputada explica que a los sandinistas no les ha bastado con las fuerzas del orden, sino que también han activado a los pandilleros de la localidad para que enfrenten a los partidarios de Yatama. Según Bushey, en el Inatec de Bilwi están obligando a los internos a que vayan a agredir a los simpatizantes de Yatama, “so pena de quitarles las becas” si no se suman a las fuerzas paramilitares.
Desde el domingo se han producido decenas de heridos, especialmente Andreo Lino Mazanto, de 20 años de edad, quien resultó herido con proyectiles de AK, y José Armando Solano Colomer, de 17, quien tiene afectada la visión porque los antimotines le lanzaron una bomba lacrimógena directamente al rostro, denunciaron los diputados de Yatama.
La última agredida fue Esther Eden, este martes por la mañana, la cual fue golpeada por los antimotines y debió ser llevada de emergencia a un centro médico, supuestamente con heridas de gravedad, expuso Bushey.
Henriquez y Bushey indicaron que para este 6 de mayo se espera más violencia, porque los sandinistas entrarán por la fuerza a la casa de gobierno para desalojar a las mujeres de Yatama, quienes están siendo respaldadas en las afueras del edificio por el diputado Brooklyn Rivera y otros miembros del partido indígena.
Nancy Elizabeth Henríquez dice que las autoridades, tanto electorales como legislativas y del Ejecutivo, no les han escuchado el clamor y el problema es que los partidarios de Yatama “están dispuestos a morir” porque no están defendiendo cuotas de poder, sino “derechos de los indígenas”.
“¿Para qué llaman a elecciones si ya tienen todo montado?”, cuestionó Henríquez.