Rezaye Álvarez M.
Una de las consecuencias inmediatas de la reducción de lluvias que se pronostica para esta temporada es la disminución de las aguas superficiales y la merma en las reservas de las aguas subterráneas.
Estas conclusiones son parte de un diagnóstico que realizó el ambientalista Centro Humboldt sobre el impacto del fenómeno climatológico El Niño en Nicaragua.
El oficial de Gestión de Riesgo Climático de Centro Humboldt, Abdel García, afirmó que para evitar que la falta de lluvia afecte las cosechas se pueden aplicar medidas preventivas.
Una medida puede ser “adecuar los momentos de siembra en correspondencia con las fechas de entrada, salida del invierno y comportamiento de la canícula, o utilizar variedades de semillas de ciclo corto (45 días), que tienen menos niveles de exposición y pérdidas”, afirmó García.
Otras recomendaciones se basan en el manejo eficiente de las reservas de granos para consumo y semillas para siembra, almacenado comunitario, gestionando adecuadamente las áreas de siembra para evitar grandes pérdidas.
Según García, también es importante que se promueva la diversificación de los cultivos y la creación de huertos familiares de patio, que no requieren grandes cantidades de agua.
“Gestionar los suelos y aguas, implementando medidas que favorezcan la retención de humedad en el suelo” también son parte de las medidas que García sugirió.
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