El presidente estadounidense, Barack Obama, alabó el Islam moderado que se practica en Malasia y abordó temas delicados vinculados a la política regional en Asia este domingo, en su primer día de visita al país, su tercera etapa de su gira asiática.
Obama comenzó su periplo malasio visitando la Mezquita Nacional de Kuala Lumpur, un templo majestusoso con columnas de mármol. Después, se dirigió a una reunión con el primer ministro, Najib Tun Razak, para mantener conversaciones sobre seguridad, intercambio de inteligencia, asuntos tensos vinculados a la política regional y comercio.
Precisamente, en su visita, el presidente norteamericano subrayó las relaciones en materia de seguridad con Malasia, en un contexto de tensiones territoriales con China.
En una rueda de prensa junto a Razak, Obama afirmó que las nuevas sanciones internacionales que serán instauradas contra Rusia le enviarán el mensaje de que debe cesar sus «provocaciones» en el este de Ucrania. «Para nosotros es importante tomar más medidas enviando un mensaje a Rusia de que este tipo de actividad desestabilizadora que tiene lugar en Ucrania debe terminar», afirmó Obama durante una rueda de prensa en Malasia.
Obama hizo este discurso un día después de que los países miembros del G7 decidieran imponer nuevas sanciones contra Rusia dentro de algunos días, acusando a Moscú de no hacer nada para cumplir con el acuerdo de Ginebra destinado a disminuir la tensión en Ucrania.
«Mientras Rusia continúe por el camino de la provocación en lugar de tratar de resolver esta cuestión pacíficamente y reducir su intensidad, habrá consecuencias y esas consecuencias continuarán aumentando», agregó el mandatario.
Washington ve a Malasia cada vez más abierto a su influencia y, por lo tanto, un importante socio en su política de «reequilibrio» en Asia, después de que durante décadas el país tuviera una actitud antioccidental e integrara el movimiento de los «países no alineados».
Obama destacó los recientes esfuerzos del gobierno malasio a favor de la libre expresión y reconciliarse con la oposición interna.
Al igual que en las etapas anteriores de su gira, el mandatario busca también convencer a un gobierno malasio que duda si incorporarse a la asociación transpacífica, vasto acuerdo de libre cambio entre países de la región Asia-Pacífica (TPP).
Se trata de la primera visita de un presidente estadounidense a Malasia en medio siglo.