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Lucydalia Baca Castellón
El de geomembrana debe instalarse bajo techo y cercado para evitar picaduras de animales. Tienen una vida útil de hasta diez años y su costo incluye la bolsa, válvulas, tuberías y una cocina. Se importan de México, pero las cocinas ya se fabrican en el país.
Los camartec o de domo fijo se construyen de concreto y bajo tierra, lo que garantiza una vida útil más larga. Dependiendo de la capacidad pueden costar hasta 4,500 dólares.
En el futuro se podrían importar también refrigeradoras y otros equipos para la producción agrícola, hechos de hierro que funcionan con el biogás que producen los biodigestores.
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Después de tres semanas se comienza la generación y a partir de ahí la alimentación del sistema debe ser constante.
Una vez generado el biogás, la misma cantidad de flujo que entra al sistema sale en forma líquida como abono orgánico o biol, explica Carlos Bueso, técnico del Programa de Desarrollo de Biogás Nicaragua.
El estiércol debe recogerse de corrales con piso de concreto y la mezcla debe colarse, para evitar sedimentos dentro del biodigestor. Cuando hay exceso de presión por mucho gas, una válvula avisa para que se use o se libere, explica Bueso.
[/doap_box][doap_box title=»¿Para qué se usa?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
También pone a funcionar un tanque de refrigeración de leche, calentadores de agua para hacer quesillos, calentadores de lámparas para infrarrojas para los pollitos, entre otros.
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A tan solo unas semanas de haber instalado un biodigestor, Jorge Adán Ortega asegura que el gas que el sistema genera mediante la descomposición anaeróbica (en ausencia de oxígeno) del estiércol, que producen diariamente 20 reses, mezclado con agua le permitirá ahorrar cada año 5 mil 400 rajas de leña.
Además no tendrá que almacenar leña durante el verano, para garantizar el funcionamiento de la cocina durante la época lluviosa y nadie en la casa estará expuesto al humo que producían los antiguos fogones.
Y por si fuera poco, como ganancia adicional el proceso le generará unas 146 toneladas anuales de abono orgánico (conocido como biol). Su uso reducirá el costo de producción del pasto y otros cultivos. “Ahora mis vacas además de leche y carne producen gas”, asegura.
Ortega, originario de Boaco, es uno de los cuarenta pequeños productores que, como parte del Programa de Desarrollo del Mercado de Biogás Nicaragua (PBN), instalaron biodigestores para validar su funcionamiento. Estos sistemas también servirán de muestra a otros pequeños ganaderos interesados en adquirir los dos modelos que ofrecen: el de geomembrana, tubular o bolsa y el camartec o domo fijo.
NICARAGUA ES EL PRIMERO
A partir de ahora y durante los próximos tres años el PBN tiene previsto instalar 6 mil biodigestores en igual número de fincas de pequeños y medianos ganaderos de Boaco, Matagalpa, Chontales, León y Río San Juan.
Nicaragua es el primer país de Centroamérica donde se reproduce este proyecto, que ha sido muy exitoso en África, cuyo principal objetivo era adelantarse a la escasez y altos precios que generará en la próxima década el acelerado incremento del uso de los combustibles fósiles.
En este país, el desarrollo del mercado de biogás es visto como una respuesta al limitado acceso que la población rural tiene al servicio de energía eléctrica, dijo Reintje van Haeringen, coordinadora regional del Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV), durante el acto de lanzamiento oficial del proyecto.
Según el Ministerio de Energía y Minas (MEM) al cierre del 2011 el 64% de la población rural no tenía acceso a la red de energía eléctrica. Además, aproximadamente 1.8 millones de personas (unos 350 mil hogares) utilizaban leña como fuente principal de energía. Esta práctica provoca daños a la salud y al medioambiente, alerta René Escoto, coordinador del PBN.
Aunque hacer funcionar las cocinas es la principal función de estos sistemas, con la instalación de biodigestores de mayor capacidad se puede lograr una producción de biogás suficiente para alumbrar las viviendas, hacer funcionar utensilios del hogar y maquinaria y equipos para la producción agropecuaria.
BID APORTA FONDOS
El proyecto ejecutado por el SNV y el Instituto Humanista de Cooperación con los Países en Desarrollo (Hivos por sus siglas en Holandés) tiene previsto invertir 6.2 millones de dólares. Los recursos serán aportados por el Fondo Multilateral de Inversión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Nórdico de Desarrollo, el SNV, Hivos y contribuciones locales.
Además se entregarán incentivos de hasta el 20% del costo de instalación de un biodigestor a los primeros mil productores que opten por este sistema de generación de energía y además se les garantizará asistencia técnica durante el desarrollo del programa.
“Eso va a significar un ahorro muy importante y esos ingresos que se ahorran van a significar más recursos para poder invertir en el sector rural, que como todos sabemos es fundamental para la economía del país por su contribución al PIB y a las exportaciones y por la generación de empleos”, manifestó el representante del BID, Carlos Melo.
BUSCAN FINANCIAMIENTO
Este tipo de iniciativas, “que si bien pueden parecer pequeñas comparadas con los grandes números, tienen la capacidad de generar una serie de actividades e impacto económico importante”, aseguró Melo, quien confía en que el programa tendrá un fuerte impacto en el campo.
Además del incentivo económico que recibirán los primeros productores que instalen los sistemas, los 6 mil que planea abarcar el proyecto recibirán asistencia técnica para la instalación y mantenimiento del sistema y se les capacitará para que usen adecuadamente el biol, explicó Escoto.
Asimismo, se estableció una alianza entre el proyecto y las empresas encargadas de distribuir los sistemas (Tecnosol y SuniSolar) para garantizar que atiendan al productor en el lugar donde lo necesite, “para que no tenga que venir a Managua a buscarlo”.
Se está negociando con las instituciones financieras la asignación de fondos para financiar la compra e instalación de estos equipos. “Los bancos podrían optar a fondos verdes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y proporcionarlos en los plazos y tasas de interés adecuada a los beneficiarios del proyecto”, expresó Escoto.
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