Lucydalia Baca Castellón
Como ocurre en cientos de hogares, un día a las puertas de la familia Belli-Samcam tocó un invitado indeseable: El desempleo. Pero lejos de vencerlos, los impulsó a convertirse en empresarios. Y aunque el camino no ha sido fácil hoy su empresa Honguitos Nicas es una de las pocas que provee hongos frescos en el mercado local.
Regina Belli, zootecnista, dedicada por más de una década a la docencia universitaria, y su esposo Mauricio Samcam, ingeniero agrícola, encontraron en el desempleo la oportunidad de independizarse. Después de analizar múltiples opciones, en septiembre del 2010 optaron por la producción de hongos comestibles.
Estábamos “aburridos de tener jefes” y decidimos invertir nuestros ahorros en un negocio. Nos decidimos por la producción de hongos porque podíamos hacerlo aquí en la casa y porque era algo neutro, no era ni agricultura ni ganadería, “es decir, ni su profesión ni la mía”, relata Belli.
Luego de un viaje a Costa Rica, donde se capacitaron en la producción de este alimento —cuyo consumo en el país dependía en ese momento de la importación, ya fuera fresco o enlatado— hicieron un estudio de mercado para determinar la demanda local y con una inversión inicial de 15,000 dólares comenzó la aventura.
Los hongos se utilizan para acompañar una gran variedad de recetas de carnes, aves, pescados, pastas, comidas vegetarianos o para consumirlos solos o en crema.
También se pueden comunicar a través del teléfono 2267-1770 o 8883-2494 o al correo [email protected]
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EMPEZARON CON UNA LIBRA
Construyeron un pequeño y rústico invernadero, importaron la semilla y con riego manual a través de manguera mantenían —durante el día y la noche— la humedad de las bolsas donde en un sustrato de paja esterilizada se produce el hongo. “Empezamos de una manera súper artesanal y la primera venta fue de 250 córdobas, era un poco más de una libra. Nuestros primeros clientes fueron la Ola Verde y Bavaria”, recuerda Belli.
Actualmente el invernadero es de concreto, está climatizado, tiene sensores de humedad, riego automático y cumple con todas las normas de higiene y seguridad para una producción inocua. Además, en los últimos meses encontraron en el país un laboratorio que les produce la semilla y la pareja cuenta ahora con tres ayudantes. El resultado de estas mejoras ha permitido que las ventas ronden los 50,000 córdobas mensuales, que se obtienen de la venta de unas 350 libras del producto que se vende a un promedio de 150 córdobas cada libra.
BUSCAN LLEGAR A WALMART
La marca Honguitos Nicas, bajo la cual comercializan los hongos ostra que producen está registrada y cuenta con su registro sanitario. El producto se distribuye en la cadena de supermercados La Colonia, otros minisuper y tiendas especializadas. La empresa también abastece a una buena cantidad de restaurantes locales. Aunque no han logrado entrar a la cadena de supermercados de Walmart, que distribuye hongos importados, confían en que pronto esa empresa les abra las puertas a su producto.
CON LOS OJOS EN EL EXTERIOR
El éxito actual del negocio junto a la demanda del producto y su escasa producción en la región los ha animado a dar el siguiente paso, que sería la exportación. Para dar pasos firmes en ese camino, el matrimonio se está capacitando con la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN). A la vez tramitan la obtención de la certificación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), son asesorados también por el Centro de Producción Más Limpia y tiene un plan de mejoras para incrementar la producción y empaque.
Además han hecho estudios que les garantizan que Honduras es el mercado indicado para iniciar las exportaciones. “Nos estamos preparando y en teoría podríamos quintuplicar la producción para abastecer el mercado de exportación”, dice Belli, quien tras cuatro años de lucha está segura que tomó la decisión acertada.
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