Román “Chocolatito” González salió a correr como de costumbre en Japón. Despreció el pescado y las frutas; pidió una taza de café y se fue a su habitación para prepararse y ver por primera vez a Juan Purisima en la conferencia pactada el día de ayer.
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A la 1:30 a.m. del domingo 6 de abril es la hora en que, según la televisora japonesa, presentarán el combate.
Luego de este combate de preparación, Román espera ser campeón nuevamente.
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Román pensó en la foto que se había tomado con Akira Yaegashi, en el chequeo médico del día anterior y en cómo será el retador filipino. El “Chocolatito” olvidó el peso, a un día del pesaje estaba a un sudor de las 113 libras. Y hoy tendrá que demostrar a las 10:00 p.m., hora de Nicaragua, en la báscula lo que ha dicho.
“Ya no me preocupo por el peso, estoy ahorita en 114 libras, y hasta mañana (hoy) es el pesaje, me falta una sesión de entrenamiento, por la tarde hoy (ayer), ya estoy relajado y enfocado en el nocaut y causar una grata impresión”, indicó el dos veces campeón del mundo.
Haciendo lo mismo Román impresiona a cualquiera. En el entrenamiento del miércoles, donde entrenó públicamente, mostró sus mil brazos a la caza, como un conquistador.
“El periodismo japonés es bien respetuoso, pero me dijeron que siempre les impresiona verme y que soy un boxeador completo”, subrayó González, quien según Osman Rosales, divulgador de Prodesa, el frío intenso del país asiático no ha evitado que el nica deje de sudar.
Ahora Román solo piensa en el nocaut la tarde del domingo (madrugada acá). El señor boxeador quiere darse ese antojo y despedirse con un paternal hasta luego de Japón, para volver en agosto.
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