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No se trata de la desaparición de las cámaras, se trata de que la gente ha evolucionado a mejores herramientas para hacer fotos. De la misma forma se seguirán necesitando buenas cámaras con enormes sensores para un público aficionado y profesionales.
La realidad es que la mayoría no siempre ha buscado la mejor calidad o el mejor zoom.
¿Cómo ha evolucionado la gente? A los smartphones. No es que las personas han dado la espalda a las empresas que hacen cámaras, se trata que una industria como la móvil ha logrado crear algo mejor que una cámara con millones de píxeles, grandes lentes y potentes zooms, todo en un solo dispositivo.
Los smartphones por ahora no son una amenaza para una gama alta de cámaras, pero la gama baja (compactas) e intermedia (sin espejo) están muy amenazadas.
El dulce sonido del “click” tiene un nuevo significado.
SOLUCIÓN
La solución más apropiada entre la cámara y el móvil es la aproximación que Samsung tomó con la integración de Android en Galaxy Camera, un producto cuya principal funcionalidad es que puedes usar tus aplicaciones de siempre y contar con conectividad 3G, es decir, básicamente un smartphone.
“No vemos el smartphone como un enemigo. Nos gusta verlo como la representación de una infraestructura que deberíamos usar. Si nos aseguramos de seguir produciendo cámaras que hacen cosas que los smartphones no pueden, y también seguimos ofreciendo enlaces entre nuestras cámaras y smartphones seremos capaces de crear un sistema que sea beneficioso para nuestros clientes”, señala Masaya Maeda. director de Canon.
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