China ha captado por satélite imágenes de objetos flotando en el mar que podrían pertenecer al Boeing 777 de Malaysia Airlines desaparecido hace dos semanas, informaron este sábado las autoridades malasias.
«El embajador de China (en Kuala Lumpur) recibió imágenes de satélite de objetos flotando en el corredor sur. Enviarán buques para verificarlo», indicó el ministro malasio de Transportes, Hishamuddin Hussein.
El corredor sur, delimitado en las labores de búsqueda, se extiende desde Indonesia hacia el sur, hasta el océano Índico.
Aviones y buques proseguían este sábado en el océano Índico la búsqueda de posibles restos del fuselaje del Boeing 777 desaparecido hace dos semanas en pleno vuelo.

La búsqueda ha movilizado decenas de aviones y navíos civiles y militares, dotados con las más modernas tecnologías de vigilancia, así como satélites, mientras los países de Asia-Pacífico analizan con lupa los datos de los radares para tratar de dar con el paradero del vuelo MH370 que cubría la ruta Kuala Lumpur-Pekín.
Desde el jueves, la búsqueda se centra en el extremo sur del Índico, a 2.500 kilómetros de la ciudad australiana de Perth, en una de las zonas más inhóspitas del planeta, a las puertas de la Antártida.
Los satélites fotografiaron el domingo en esta zona dos grandes objetos, uno de 24 metros, que podría ser parte del fuselaje del Boeing desaparecido. No obstante, y tras varias pistas falsas, tanto Malasia como Australia han advertido de que es posible que dichos objetos no pertenezcan al avión desaparecido con 239 personas a bordo, la mayoría chinas.
La falta de noticias y el manejo que han hecho las autoridades malasias de la situación han dejado a los familiares de las víctimas en el desamparo y la desesperación. Este sábado, la policía tuvo que intervenir para tratar de calmar los ánimos de los familiares de los pasajeros durante un encuentro con unos responsables malasios en un hotel de Pekín.
«Gobierno de Malasia, ¡diga la verdad y devuélvanos a los nuestros!», gritaron algunas personas que participaron en el encuentro.
– Prismáticos –

Cinco aviones sobrevolaron el viernes la zona marítima donde se avistaron los dos objetos sin ningún resultado. La visibilidad era variable y el fuerte oleaje esconde intermitentemente los objetos buscados.
«Un objeto que flota en el mar durante tanto tiempo (…) podría haberse hundido», advirtió el viceprimer ministro australiano Warren Truss.
Al menos el tiempo había mejorado este sábado, según la agencia meteorológica australiana.
La zona de búsqueda se ha ampliado y el número de aparatos que participan en las operaciones, también.
La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima (AMSA), encargada de las operaciones, anunció que «ha encargado a tres P-3 Orion de la Aviación australiana, un P-3 Orion de la neozelandesa y a dos aparatos comerciales de largo radio que rastreen una zona de 26.000 kilómetros cuadrados».
Los Orion sólo pueden permanecer dos horas buscando antes de regresar a tierra debido a su autonomía de combustible, mientras que los otros aparatos pueden permanecer tres horas más.
La AMSA también precisó que dos navíos mercantes, entre ellos el noruego 'St Petersburg', rastrean la zona, mientras que un buque de la marina australiana, el 'HMAS Success', tiene previsto incorporarse a las labores de búsqueda en la tarde de este sábado.
Los aviones vuelan a baja altitud y el rastreo se realiza con simples prismáticos. El procedimiento «más eficaz en este tipo de operaciones es utilizar los ojos y un par de prismáticos», explicó Ollav Sollie, un responsable del armador noruego propietario del 'St Petersburg', en unas declaraciones a la televisión pública australiana.
Malasia pidió el viernes a Estados Unidos que le proporcione un equipo de vigilancia submarina.
El vuelo MH370 despareció de los radares poco después de despegar de Kuala Lumpur el 8 de marzo a las 00H41 (16H41 GMT del viernes) con destino a Pekín, con 227 pasajeros -de ellos 153 chinos- y 12 miembros de la tripulación.
Si se confirmara, sería la peor catástrofe aérea de un avión de línea desde 2001, cuando se estrelló un Airbus A300 de American Airlines en Estados Unidos, dejando un saldo de 265 muertos.