Luis Sánchez Sancho

La metamorfosis de Salmacis

En Caria, antigua región griega que ahora pertenece a Turquía, muy cerca de la ciudad de Halicarnaso, había en lejanos tiempos una apacible fuente con una laguna de aguas transparentes, sobre la cual se contaba una curiosa leyenda.

Aquella laguna se llamaba Salmacis, y según era creencia en la antigüedad el varón que se bañaba en sus aguas se convertía en afeminado, en homosexual, en alguien a quien ahora se le llama gay.

Esa curiosa leyenda se origina en uno de los relatos en verso del poeta latino Ovidio, en su magna obra Las Metamorfosis , en el cual se refiere a la relación que hubo entre Hermafrodito (hijo de Hermes, el dios mensajero y de Afrodita, la diosa de la belleza y el amor) y una ninfa llamada Salmacis. Las ninfas, como se sabe, eran divinidades menores que habitaban en los bosques, en las cuevas, en las aguas y en otros lugares de la naturaleza.

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La ninfa Salmacis, quien era hija de Zeus igual que todas las ninfas, invocó a su todopoderoso padre y le pidió que uniese su cuerpo con el de Hermafrodito, en forma tal que nunca pudieran separarse. Cumplió Zeus el deseo de su hija, de tal modo que Hermafrodito y Salmacis quedaron fundidos en un solo cuerpo, en una sola alma y en un solo sexo.

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Salmacis era la ninfa protectora de una laguna situada en los alrededores de Halicarnaso, la ciudad que se hizo famosa mundialmente por la tumba de Mausolo, un lujoso y hermoso monumento funerario que era reconocido como una de las siete maravillas del mundo antiguo. La tumba de Mausolo, el primer mausoleo de la historia, fue construida por disposición de la reina Artemisa II, para que allí fuera sepultado y venerado su esposo y hermano, Mausolo, un sátrapa persa que gobernó en Halicarnaso después que esta ciudad fue conquistada por el imperio de Persia.

Pasó un día por aquella fuente el joven Hermafrodito, cansado después de una larga caminata y se sintió tentado de refrescarse en sus seductoras aguas. Hermafrodito se desnudó e introdujo en el agua y fue visto en su espléndida desnudez masculina por Salmacis, quien se prendó de aquel hermoso joven en quien se combinaban la belleza divina de Afrodita, y la apostura celestial de Hermes. Salmacis se abrazó fuertemente a Hermafrodito, para que este la poseyera, pero sorprendentemente el apuesto joven se resistió vigorosamente a la acometida sexual de la ninfa apasionada.

Salmacis, quien era hija de Zeus igual que todas las ninfas, invocó a su todopoderoso padre y le pidió que uniese su cuerpo con el de Hermafrodito, en forma tal que nunca pudieran separarse. “Aunque luches no escaparás. Y así, dioses, ordenad que él ningún día se separe de mi ni que yo me separe de él”, expresa la ninfa Salmacis en el verso del poeta Ovidio.

Cumplió Zeus el deseo de su hija de tal modo que Hermafrodito y Salmacis quedaron fundidos en un solo cuerpo, en una sola alma y en un solo sexo. Y por eso es que desde entonces hay en el mundo seres que al mismo tiempo son macho y hembra, fenómeno que ahora es conocido como hermafroditismo y a los individuos de esa especie se les llama hermafroditas.

Al sufrir aquella metamorfosis, Hermafrodito pidió a su padre, Hermes y madre que hicieran que todo aquel varón que se bañara en las aguas de aquella laguna, perdiese allí su masculinidad. “Que quien quiera que a esta fuente hombre llegara, salga de allí semihombre y súbitamente se ablande tocado por estas aguas”, reza el correspondiente verso de Ovidio. Y agrega que los conmovidos padres, Hermes y Afrodita, “de su nacido biforme válidas aquellas palabras hicieron y con una cierta droga la fontana tiñeron”.

Se cuenta —pero no se si esto es cierto o fábula— que hasta hoy algunos varones que quieren cambiar de sexo o tener la doble identidad de hombre y mujer, llegan en busca de aquella legendaria laguna cuyas aguas quedaron oscuras después que Afrodita y Hermes las tiñeron con su mágica sustancia.

Y además, he querido enfocar esta transformación mitológica, a partir de la figura de Dalmacis, porque siempre se presenta como la metamorfosis de Hermafrodito.

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