El expolicía Pedro González, quien fue señalado por la Fiscalía de presuntamente asesinar a William Calderón y absuelto esta semana por un jurado de conciencia, no fue puesto en libertad en el Sistema Penitenciario Nacional —a pesar de tener orden de libertad firmada por la juez Tania Galo— por supuestos errores en los documentos.
Su mamá Olga González, quien permaneció el pasado viernes desde las 4:00 de la tarde frente al portón del Sistema Penitenciario en espera de su hijo, dijo que a las 7:30 de la noche salió un oficial del Sistema Penitenciario para leer la lista de los procesados que saldrían en libertad y que ahí estaba el nombre de su hijo, pero una hora después le dijeron que González no saldría porque había error en sus documentos.
“Mi hijo no es ningún delincuente y tiene orden de libertad, no sé qué error pueda haber en sus papeles”, dijo doña Olga.
Carlos Chavarría, abogado de González, refirió que todos los documentos de su representado están en orden, incluso durante el juicio se dejó claro que no posee antecedentes penales y que no hay ninguna causa pendiente; por lo tanto esperarán que las autoridades hagan efectiva la orden de libertad.
“POLICÍA CUMPLIÓ”
El comisionado Fernando Borge, vocero de la Policía Nacional, al ser consultado sobre la duda de quién mató a William Calderón, exmiembro de la extinta Seguridad del Estado e informante de la Policía Nacional, según investigaciones reveladas en el 2006, ya que el jurado no creyó en la prueba presentada por la Fiscalía por ser contradictoria, se limitó a decir que la institución cumplió con la investigación y la mandó a la Fiscalía.
“Somos respetuosos de las decisiones judiciales. En su momento la Policía investigó y pasó toda la prueba a Fiscalía”, reiteró Borge.
PRUEBA INSUFICIENTE Y CONTRADICTORIA
Sobre los señalamientos de los familiares de González de ser un montaje de la institución del orden contra el exoficial, dijo que no haría más comentario al respecto.
El miércoles pasado un jurado de conciencia se tardó casi cuatro horas deliberando y concluyó en un fallo absolutorio para González, por el delito de asesinato en perjuicio de Calderón.
A pesar de que la Policía dijo que pasó todas las pruebas contundentes contra González, quien era policía activo, el jurado no quedó convencido porque las declaraciones de los testigos fueron contradictorias, por ejemplo unos lo miraron con gorra y otra testigo con casco. “El cajero del local dice que el hombre que vio era flaco y Pedro es recio”, dijo Chavarría.
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