Aferrado al timón del bus International, amarillo, placas CH-033 el conductor Carlos Grádiz (hijo), consiguió no precipitarse con 59 pasajeros en el puente Cañalito-El Espino, de la comarca San Benito N. 2, luego de que se quebrara el eje y se desprendieran las cuatro llantas traseras del pesado vehículo.
Oscar Antonio Rosales Duarte, de 34 años, de Chichigalpa, resultó con trauma lumbar y golpes, y fue trasladado al Hospital España.
Grádiz declaró que al circular de este a oeste y a una velocidad de 70 kilómetros por hora en el puente Cañalito-El Espino, kilómetro 126, escuchó que se quebró la barra, el diferencial, las llantas estallaron, el eje se desprendió y el bus se arrastró sobre el pavimento.
“Si no hubiera hecho la maniobra me hubiera ido al puente, solo el Señor sabe cómo hice, la gente va confiada en mí… lo que hice fue agarrar duro el timón, eso se tuvo que quebrar, es algo que pasa”, dijo el conductor aún nervioso. Calcula las pérdidas en cinco mil dólares.
El ayudante William Castillo señaló que el bus se levantó en el aire y luego se arrastró, momento en que escuchó los gritos de los pasajeros y logró sostener a un menor para que no se lastimara.
Carlos Mejía, agente de tránsito, manifestó que se encontraban a unos 150 metros “miramos que el bus se iba saliendo de la vía y llamamos a la ambulancia y a los bomberos”, refirió el oficial.
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