Twitter: Fabian_Med
Hazmerreír
El “talcazo” convirtió al sistema judicial nicaragüense en el hazmerreír nacional. Miren si no es un chiste: una patrulla de Policía detiene a un tipo que, uno, se da a la fuga en moto; dos, se le encuentra en su mochila una pesa, cinco proyectiles y un paquete con 1,569.12 gramos de polvo blanco; y tres, el polvo resultó cocaína según la prueba de campo que se le hizo conforme el procedimiento establecido. Hasta ahí todo parecía sencillo: Policía, Fiscalía y juez creían estar en un caso típico de “dealer”. Paquete pequeño de coca, pesa, moto, y proyectiles “pa que me libre de todo mal”. ¿Qué otra cosa puede ser? Pues ahí es que aparece el sistema judicial diciéndonos que “concha arriba, concha abajo y tortuga en medio”, no es tortuga, es liebre. Que no es coca, es talco. Es el chiste de la semana. Si van a seguir así, en vez de togas y corbatas, por favor que los jueces, peritos y fiscales usen trajes flojos, zapatones y pelota roja en la nariz para que vistan en correspondencia con la seriedad de su trabajo.
Padrinazgo
Llegado a este punto, lo menos que uno puede esperar es que alguien con sensatez, algún superior del sistema judicial que todavía conserve algo de dignidad y pudor salga a limpiar un poco la cara al hazmerreír nacional. Tal vez, pensé, la magistrada (de facto) y presidenta de la Corte Suprema de Justicia, doctora Alba Luz Ramos, que se ha indignado hasta por caricaturas que se burlan del poder judicial, se desmarcara del absurdo y, cuando menos, pidiera una investigación para determinar qué sucedió ahí y quiénes son los responsables. Pero no. ¿Qué hizo la señora Ramos? Justificar. ¡Santo Dios!
Animal grande
Precisamente, la actitud cuasi complaciente de la señora Ramos confirma que tras la liberación de esta persona hay “pasos de animal grande”, como solía decir Panchito Mayorga. Súmele además el silencio de la Policía que ni siquiera ha tenido la decencia de explicar cómo es que primero la prueba dio cocaína y luego talco o aclarar si fue un caso de torpeza profesional o cambiolín en la cadena de custodia. Agregue la gentil colaboración del fiscal y el juez en el feliz final de esta historia. Y si todavía no logra sospechar quién hizo el milagro, le dejo otro dato: los medios oficialistas no han dicho una palabra del caso de la cocaína que se volvió talco.
Amor con amor se paga
Para entender este absurdo hay que considerar que el acusado es hermano de Román “El Chocolatito” González, un campeón de boxeo que acostumbra subir al ring rotulado con consignas del Frente Sandinista, el partido en el poder, y suele dedicar sus peleas al “comandante Daniel y a la compañera Rosario”. Y ustedes saben, amor con amor se paga
Elecciones y vergüenza
Puede que los sistemas electorales de Costa Rica, Honduras y El Salvador, que recién acaban de celebrar elecciones, no sean perfectos y habrá algo o mucho que criticarles, pero en definitiva tienen algo que debería darnos envidia y llenarnos de vergüenza a los nicaragüenses: cuentan los votos, publican y demuestran los resultados, y al final, a disgusto de unos y gusto de otros, se sabe que hay perdedores y ganadores. Aquí en Nicaragua eso no existe. Desde el 2006 para acá, una mafia se apropió del sistema electoral y ni cuenta los votos, ni los publica y no hay forma humana de comprobar los resultados que suelta a granel un sardónico Roberto Rivas la infeliz noche en que desquita toda su buena fortuna.
Garroteados
Enciendo la televisión y escucho al comandante Daniel Ortega decir “ grupos fascistas, armados de garrotes y con fusiles, detienen buses donde van ciudadanos que no estaban de acuerdo con la posición política de ellos. A muchos jóvenes, adultos, los bajan de los buses, los cargan a garrotazos… Gente totalmente desarmada, gente que no andaba con garrotes como ellos ni con armas como ellos, los tiran al piso, los hacen arrastrarse por el piso ” Y pienso y celebro que por fin Ortega se está pronunciando sobre la paliza a los ancianos y jóvenes de #OcupaINSS, o tal vez estaba hablando de los torturados de Nueva Guinea, o quizás de los ciudadanos agredidos por motorizados cuando protestaban por los desmanes de MPeso… Pero no, Ortega no hablaba de Nicaragua, hablaba de Ucrania. Esos son los garroteados que lo indignan. Los de aquí, los que él manda a garrotear, le importan un pito.
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