El ballet, el circo y los clásicos de la música y la literatura rusas brillaron ayer en la ceremonia de clausura de los Juegos de Invierno de Sochi, en los que Rusia, el país anfitrión, dominó el medallero con 32 metales: trece oros, once platas y nueve bronces. En la ceremonia, en el estadio Fisht, ante 40,000 espectadores, no faltaron ni los míticos ballets Bolshoi y Mariinski, ni una enorme carpa circense, tampoco las gigantes mascotas de ocho metros que apagaron la llama de los Juegos. Más información PLAY 9
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