Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Costa Rica insiste en cambiar la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) para que la integren los 8 países miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y no siga funcionando como la actual, considerada por el canciller costarricense Enrique Castillo como “prepotente”, “abusiva” y “servil a” uno de los países (Nicaragua).
El gobierno costarricense viene impulsando reformas al SICA desde el año pasado, organismo que según los ticos, Nicaragua “ha contaminado”, y los cambios en la CCJ fue replanteada la semana pasada en la reunión de cancilleres celebrada en República Dominicana.
“Que pueda tener en el futuro una Corte que sí le sirva al Sistema de Integración, no como la actual”, dijo a periodistas el canciller en San José, sobre la propuesta costarricense.
“No se abordaron los detalles de la propuesta, contenida en un documento que ya fue previamente presentado a la Secretaría General del SICA y distribuido a los países miembros, pero básicamente era hacer llegar el mensaje que si una modificación radical de la Corte tiene lugar, los otros países miembros del SICA que no han aceptado eventualmente podrían aceptarla”, añadió.
El proyecto preliminar de reformas al Convenio del Estatuto de la Corte Centroamericana de Justicia, tiene objeto la reestructuración del sistema judicial centroamericano, con base en cuatro pilares esenciales: integración y elección de los jueces, jurisdicción y competencia materiales, reformas al procedimiento de la Corte y la legitimación, según Costa Rica.
Actualmente, la CCJ tiene su sede en Managua, inició a operar en 1994 y la integran solo 4 de los 8 países del SICA: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
La Corte actual es una Corte poco seria, servil totalmente a uno de los países miembros del SICA (Nicaragua, aunque el canciller no mencionó su nombre). En ella solo hay representación de jueces de tres países del SICA y pretende tener competencia sobre 8 de una manera prepotente y abusiva. Es totalmente parcializada, una corte que no es seria, no es una corte de verdad”, señaló el canciller.
A Costa Rica le molestó una sentencia de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), que en el año 2012 la condenó por los supuestos daños ambientales causados en la frontera con Nicaragua, tras la apertura de una carretera de 160 kilómetros que bordea el San Juan; y después del falló impusó reformarla.
La denuncia la planteó Nicaragua a la CCJ. Castillo dijo en ese momento que Nicaragua contamina el SICA al usar la corte para el conflicto, y según él, su país ha mantenido al margen la disputa en las relaciones multilaterales con la región.
Castillo ha dicho que la propuesta de renovación del organismo “está en amplia sintonía con los objetivos que Costa Rica se propuso durante su ejercicio de la Presidencia Pro Témpore el año pasado”.