El delantero del Walter Ferreti, Javier Dolmus está en bonanza. Anota tres goles que han servido para darle los tres puntos a su equipo. Se ha convertido en el amuleto del Ferreti, tiene fortuna con el balón, sujeta la pelota como atrapaba los pescados en Masachapa, los defensas rivales toman el anzuelo, lo descuidan y clava el gol. Ahora el muchacho del mar pide a gritos un lugar como titular con los capitalinos.
Dolmus es la oveja encarrilada. Anotó 19 goles en 18 partidos con el Real Xolotlán, subcampeón de segunda división el año pasado, y entró a las prácticas del conjunto capitalino sin ninguna garantía de contratación. Ahora Javier anida la pasión de ser un goleador y alcanzar 15 goles en esta temporada en Primera División.
Dolmus no jugó en los tres primeros partidos del Torneo Clausura. A pesar de trabajar sin descanso por tener minutos, el director técnico del Walter Ferreti, Florencio Leiva, no le había depositado su confianza. “Eso así es, el profesor (Leiva) siempre sabe lo que hace”, dijo el delantero del Ferreti. En su debut en la cuarta fecha, entró para frustrar el ímpetu del Managua-FC. El originario de Masachapa vivió una fantasía realista y anotó el tercer gol de la victoria de los capitalinos.
El domingo pasado, cuando su equipo no anotaba gol frente al Chinandega-FC, entró siempre enfocado en sobresalir como suplente, y tras los pases de Daniel Cadena y Bernardo Laureiro, dio la ventaja a su equipo 0-2, dedicándole sus goles a los niños con cáncer de Mapanica.
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