El líder del Partido Demócrata (PD), Matteo Renzi, a quien debería encargarse la formación del próximo gobierno de Italia, ya tiene problemas para escribir su programa y formar su gabinete, señala este domingo la prensa italiana.
«Primeros obstáculos para Renzi, negociaciones difíciles con (Angelino) Alfano», viceprimer ministro saliente y líder del Nuevo Centro Derecha (NCD), que puso el sábado dos condiciones para entrar en el nuevo gobierno y cuyo respaldo es determinante, escribió el Corriere della Sera.
«Equipo y aliados, los nudos de Renzi», tituló La Stampa mientras que Il Fatto Quotidiano estampaba su portada con un irónico: «Ay, ay, ay Renzi, el asunto se complica».
Matteo Renzi, de 39 años, tiene prisa por llegar al poder después de haber forzado el jueves la salida del hasta entonces primer ministro y compañero de partido, Enrico Letta.
Estaba convencido, según la prensa, de que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, le encargaría formar el gobierno el sábado por la noche, al término de una ronda de consultas con los principales líderes políticos del país. Pero algunos de estos dirigentes, que desconfían del joven político que hace apenas una semana afirmaba su intención de apoyar al gobierno de Letta, le mostraron que debía satisfacer sus exigencias al carecer de mayoría en el Parlamento.
El más explícito fue Alfano, quien se declaró dispuesto a participar en un eventual gobierno de Renzi con dos condiciones. Primero que «el eje de la actual coalición 'anormal' derecha izquierda no se desplace hacia la izquierda». «Diríamos no a un gobierno así», aseguró Alfano. La segunda condición es «hacer las cosas a lo grande» para sacar el país de la crisis, haciendo hincapié en «la clase media».
«Para hacer las cosas a lo grande se necesita tiempo. No se puede alcanzar un acuerdo [con Matteo Renzi] en 48 horas y una vez se haya alcanzado habrá que ponerlo por escrito», advirtió Alfano, precisando que no podía garantizar un «final feliz».