Ciento veinticinco años atrás, un ingeniero cubano llamado Aniceto G. Menocal, recibió —tal como recientemente lo hizo el empresario chino Wang Jing— una concesión para buscar fondos y construir un Canal Interoceánico en Nicaragua. Sin embargo, hasta allí llegan las semejanzas entre ambos, según la historia central que trae la revista Magazine en su edición de febrero, que circula a partir de hoy.
“Cuando se le entregó la concesión al cubano se sabía que era uno de los mejores ingenieros del mundo, y que había sido el encargado de los estudios que durante años hizo Estados Unidos en las rutas nicaragüenses y panameña; en cambio, cuando se le entregó al chino resulta que era un perfecto desconocido”, cuenta Magazine en su reportaje, que relata la historia del único proyecto canalero de Nicaragua que ha logrado salir del papel.
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