Saúl Martínez
Encapuchados mataron de dos balazos al vigilante Rosalío Martínez Gómez, de 55 años, que protegía la vivienda del transportista Humberto Díaz, en la que estaban la esposa de Díaz y sus dos hijas.
Todo ocurrió rápidamente, desde las 12:00 de la madrugada del viernes 7 de febrero en el predio conocido como Transportes H2, de la comarca San Benito Número 2, del kilómetro 130 carretera Chinandega-León.
Tras ingresar a la vivienda y encañonar a sus ocupantes, los delincuentes huyeron con 350 mil córdobas, documentos personales y una camioneta, color roja, placa CH-19212 que fue encontrada a la 1:45 p.m. del viernes 7 de febrero en el kilómetro 55, camino hacia el volcán Momotombo, frente a la finca El Rosario, en el municipio de La Paz Centro, León.
TERROR EN LA MADRUGADA
Lucía del Carmen Rosales, que acompañaba al vigilante de la empresa Procecsa, alertó que se escuchaban ruidos al fondo. Martínez hizo un rondín pero no regresó.
Rosales declaró que salió al portón para llamar al vigilante en el camino vecino y la sorprendieron dos sujetos que la encañonaron y la obligaron a ingresar a la caseta.
Los otros tres ladrones con capuchas y chaquetas negras arremetieron contra la puerta del sector oeste de la residencia para encañonar a la señora Vilma Elena Chávez (esposa del transportista), quien clamó no atacaran a sus hijas. Las niñas se encerraron.
SE LLEVARON EL DINERO
Los delincuentes apagaron algunas luces y exigían la entrega de dinero. Uno rompió a patadas una de las puertas del cuarto de la señora y a pesar de encontrar prendas y otros artículos de su esposo, buscaban dinero, además del bolso que ella utilizaba con las llaves de su negocio y vehículos.
Díaz declaró que llegó a las 12:20 de la madrugada y le sorprendió encontrar el portón abierto, al detenerse en el garaje escuchó golpes y que le exigían a su esposa el dinero. Dijo que buscó ayuda de vigilantes vecinos pero al regresar los ladrones huían veloces en la camioneta que robaron.
“Ellos dijeron: ahí está el marido y huyeron. Tenemos 15 años de vivir ahí y jamás se nos habían metido, solo se habían dado raterías”, manifestó la señora Chávez.
El comisionado mayor José Luis Cárcamo dijo que tras el asalto se activó todo el sistema policial y tienen apoyo de la Dirección de Auxilio Judicial Nacional. “Pensamos que son personas que planificaron bien este hecho y que sean de fuera del departamento”, declaró el segundo jefe policial.
El transportista señaló que al parecer los asaltantes lo esperaban para secuestrarlo y pedir un rescate.
El vigilante fallecido había cumplido diez años de laborar en la zona.
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