Elízabeth Romero
El llamado plan de “retiro voluntario” del Ministerio de Salud (Minsa), anunciado el martes 4 de febrero por su titular, Sonia Castro, es el mismo que hace 12 años intentó aplicar el gobierno de Enrique Bolaños.
El que hace el recordatorio es el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, con archivos periodísticos en mano.
Este plan fue “copiado y pegado”, de otro similar que en aquel momento los sindicalistas orteguistas rechazaban bajo el alegato que eran recetas de las agencias fondomonetaristas. Pero ahora lo avalan, afirmó Carrión.
Estos son los mismos “planes de compactación” criticados por los orteguistas cuando fueron implementados por los que llamaban “gobiernos neoliberales”, expresó por su parte el dirigente de la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público (Fedetrasep), Álvaro Leiva Sánchez.
Y lo que demuestran con esto, según Leiva Sánchez, es que no hay respeto a los derechos laborales de los empleados del servicio público.
Hasta la fecha el Gobierno no cancela a estos la deuda en concepto de liquidación, de más de 58 millones de córdobas.
Además, la Fedetrasep registra que en ese mismo período han sido eliminados nueve sindicatos.
Se desconoce la cantidad actual de trabajadores de la Salud que laboran para el Minsa, pero según informes de Fedetrasep obtenidos por consultores independientes entre 2007 y 2008, esa institución contaba con 23,341 empleados.
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LLAMARON AL PLAN RETIRO VIOLATORIO
Carrión recordó cómo en aquella ocasión los sindicalistas orteguistas promovieron plantones frente al Minsa, por considerar el plan de retiro violatorio de los derechos humanos de los trabajadores de la Salud, pues afectaba a los pensionados de esa institución.
“Se supone que no estamos en la pesadilla neoliberal sino con un gobierno bastante bondadoso”, expresó el defensor de derechos humanos, tras considerar que el plan es la misma receta con la diferencia que ahora aducen voluntariedad.
El martes 4 de febrero, la ministra Castro anunció que el Minsa gestiona un préstamo de 35 millones de dólares ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que deberá ser aprobado en la Asamblea Nacional, para enviar a retiro a 2,100 trabajadores de la Salud que tengan más de 30 años de laborar en la institución, y contratar a cuatro mil personas.
Esto llevó a Carrión a preguntarse si será personal seleccionado de los llamados Gabinetes de la Familia o si se están anticipando a contratar “mano de obra barata”.
Por su parte, el cardenal Leopoldo Brenes mostró su preocupación durante una entrevista con el programa Café con Voz, de Radio Universidad de la Universidad Centroamericana (UCA). “El gran dolor que escucho de manera permanente es la falta de empleo, duele ver a una familia de cinco o seis personas donde solo trabaja uno”, dijo el religioso.
DESPIDEN Y NO PAGAN
A criterio de Leiva, este tipo de anuncios provoca mayor inestabilidad entre los empleados públicos, y advirtió que existe el riesgo de que el mismo sea aplicado prioritariamente a los trabajadores no afines al Gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
La preocupación de Leiva radica en que el plan lo apareció avalando el diputado oficialista Gustavo Porras, quien también es dirigente de los sindicatos oficialistas.
Otro cuestionamiento del dirigente de Fedetrasep es cuál es la garantía de que los servidores públicos que se acojan al plan recibirán su liquidación.
La inquietud de Leiva está basada en que desde el año 2007, cuando inició el segundo período de gobierno de Ortega a la fecha, han sido despedidos 26,691 servidores públicos de las instituciones estatales sin que el Estado haya cancelado la deuda con ellos de 720 millones de córdobas, en concepto de prestaciones sociales.
A esto le sumó Leiva, una preocupación; el Minsa provocará un incremento del trabajo informal, sector que está ya presionado por la cantidad de trabajadores que han sido lanzados al desempleo en años anteriores.
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