Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Los dos costarricenses que disputarán la presidencia en una segunda ronda electoral en abril, reaccionaron con más moderación a la invitación de Daniel Ortega de retomar el diálogo entre los dos países, tras las frías relaciones diplomáticas por conflictos fronterizos.
El candidato del centro izquierda Partido Acción Ciudadana (Pac), Luis Guillermo Solís, quien sorpresivamente obtuvo más votos en las elecciones del 2 de febrero, dijo desconocer la invitación de Ortega y por lo tanto no ahondó en su postura, pero mantiene la afirmación de que Nicaragua invadió a su país en el año 2010 cuando empezó a dragar el río San Juan.
“Nosotros tenemos un diferendo muy importante con Nicaragua, el territorio costarricense fue agredido y en ese marco no correspondería en este momento a un candidato presidencial opinar sobre suposiciones y un texto que no conozco”, reaccionó.
Pero en declaraciones a la prensa internacional, Solís, quien obtuvo 30.92% de los votos que le permitieron avanzar a segunda ronda, señaló que en los últimos años la política exterior se ha centrado en su conflicto con Nicaragua.
«No podemos seguir nicaragüenizando nuestra política exterior (…). Costa Rica fue invadida, eso significó una ruptura de vínculos con Nicaragua y ello impactó las relaciones con el conjunto de los países de Centroamérica, y eso hay que corregirlo», opinó el candidato.
“(Costa Rica) no puede tener una política exterior pegada además a una circunstancia inexorable de que Costa Rica y Nicaragua no tienen causal de divorcio, son países vecinos que estarán allí para toda la vida».
Además de historiador, Solís es analista en temas internacionales y durante el primer gobierno de Oscar Arias (1986-1990), fue jefe de gabinete de política exterior de la cancillería, que le permitió participar en las negociaciones de paz en Centroamérica.
«En lo que a mí concierne tendremos que soltar amarras para que esa política se despliegue de manera más creativa y mucho más allá también del segundo vector que ha tenido la Administración saliente, que es el comercial», añadió Solís.
El otro candidato que disputará la presidencia el 6 de abril, Johnny Araya, del oficialista Liberación Nacional (PLN), reiteró lo dicho en su campaña: que su país debe mantener resolver el conflicto mediante el derecho internacional y dialogar con Nicaragua siempre y cuando haya respeto y sinceridad de Ortega.
“El país debe continuar con firmeza defendiendo la soberanía en la Corte Internacional de Justicia, pero tampoco podemos cerrarnos en el tanto sea una intención sincera y dando muestra de respeto a nuestro país, a nuestra soberanía. No podemos cerrarnos al diálogo, yo creo que Costa Rica ha sido un país abierto al diálogo y es algo que tendremos que analizar si es sincera y seria la propuesta y parte por respetar la soberanía nacional”, indicó.
Estas posiciones contrastan con la postura de la mandataria saliente, quien se negó a dialogar con Nicaragua alegando que el gobierno sandinista viola medidas cautelares dictadas por la Corte al enviar personal civil a la zona de litigio.
La realidad en el terreno es otra, siguen siendo hostiles, agresivos, prepotentes en la práctica. Esos son cantos de sirena. Hay que prestarles oídos sordos a eso. Esos cantos no hay que escucharlos”, reaccionó por su parte el canciller Enrique Castillo, ante la invitación de Ortega.