Jeniffer Castillo Bermúdez y Rezaye Álvarez
Después de recreo, Leonardo Ordeñana y sus compañeros de décimo grado empiezan a recoger y seleccionar la basura que los otros estudiantes tiran al suelo. En su colegio —el Instituto Maestro Gabriel, en Managua — “tenemos que vivir limpio y bonito”.
Los escolares, según Ordeñana, tienen prohibido rayar las paredes, botar la basura en el piso, rayar los baños o la paleta de su pupitre. Si lo hacen “nos regañan los profesores porque ahora tenemos que mantener limpio y ordenado nuestro centro”, dice.
Durante las clases, cualquiera que sea, “los maestros nos hablan de eso (el vivir bonito). Nos dicen que tenemos que limpiar nuestra escuela, nuestra casa, tenemos que cuidar el medioambiente”, dice la estudiante Diana Dávila, del colegio Edgard Arbizú, en Managua, como si se tratara de una lección que tiene que decir al frente de sus compañeros.
El Ministerio de Educación (Mined), a través de sus delegaciones, los “vigila” y aquel colegio que no cumpla con la estrategia dictada en enero del año pasado por la secretaria de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, le llaman la atención y les vuelven a explicar los lineamientos del “Vivir limpio, vivir sano, vivir bonito, vivir bien”, asegura la subdirectora del colegio Edgard Arbizú, Nuria Ivette Medrano.
“Nos vienen a supervisar cómo estamos, cómo está el ambiente, si estamos cumpliendo con todos los reglamentos que nos bajan del Mined, de mantener al alumno en su aula, ambientada, limpios los pabellones, atender bien al padre. A uno como en todo trabajo siempre le llaman la atención, te vuelven a explicar y te dan un seguimiento”, afirma Medrano.
Con el regreso a clases, los maestros ya saben qué hacer. Esta semana, por ejemplo, su compromiso es limpiar el centro y asegurar que durante el primer día de clases —lunes 10 de febrero— todo esté listo.
“Ya convocamos (a una asamblea) a los padres de familia para hacer la limpieza general porque el lunes ya arranca el año lectivo (2014). Nosotros tenemos brigadas ecológicas por la mañana, la tarde y la noche y vamos a promover nuestro huerto escolar y el reciclaje”, afirma Medrano.
En las aulas de clases, los rótulos, charlas y folletos llegan a los estudiantes para que memoricen la estrategia gubernamental que, entre otras cosas, persigue que desde las escuelas los alumnos aprendan “los principios y formación en valores cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias”, de acuerdo con el documento.
La docente Ana Avilés, del colegio Enmanuel Mongalo, en Managua, dice que los estudiantes “ya están siguiendo esos valores. Ya saben qué deben hacer, cómo deben ser para mantener su escuela bonita y un ambiente agradable. En los Tepce (Talleres de Planificación y Capacitación Educativa) a nosotros nos iban diciendo cómo teníamos que educar en valores a los estudiantes. Teníamos que promover los valores solidarios, el compañerismo y compromiso con el medioambiente”.
NADIE DA CUENTAS
Hasta la fecha, ni el Mined ni el Gobierno central han presentado informes sobre el impacto de la estrategia político-partidaria “Vivir limpio, vivir bonito, vivir bien”.
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Durante el 2013 —primer año de implementación del “Vivir Bonito”— el Gobierno imprimió medio millón de ejemplares de la estrategia. Cada maestro recibió su documento de 58 páginas y luego una versión más corta llamada “Guía Básica del Vivir Bonito”. Esta tiene seis páginas.
La campaña, de acuerdo con Murillo, va dirigida a los estudiantes de todo el país y los 46,000 educadores que laboran para el sistema de educación pública son los responsables de “educar” en “valores cristianos y socialistas” a los 1.6 millones de estudiantes que reporta el Mined.
FES, GUARDABARRANCO Y JS, UNA PIEZA CLAVE
Los miembros de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), del Movimiento Ambientalista Guardabarranco y de la Juventud Sandinista 19 de Julio (JS), también conforman una “pieza clave” en el proceso de “adoctrinamiento” en “valores cristianos y socialistas”.
Ellos disponían de los escolares para implementar las jornadas de limpieza y reforestación en las escuelas y barrios. Además conformaban equipos para pintar murales en las paredes que bordean los centros escolares y fueron a abatizar durante la crisis del dengue en 2013.
Estas acciones “algunas valían puntos en las clases de Civismo. Pero habían otras (actividades) que se hacían con el reciclaje y esas costaban 10 o 20 puntos en la clase de OTV (Orientación Técnica Vocacional) por eso también las teníamos que hacer”, confiesa Marcela Narváez, del colegio Miguel de Cervantes.
En ese colegio —que fue reconstruido en 2012— los estudiantes elaboraron los cestos de basura con botellas plásticas y colocaron tres por cada pabellón. En el colegio Maestro Gabriel, la FES enviaba a los estudiantes de secundaria a rozar con machete en mano el monte que crecía en el patio escolar.
SOLO “BUENAS INTENCIONES”
En el aspecto ambiental, la estrategia del “Vivir Bonito”, incluyó dos puntos donde exhorta a la siembra de árboles, plantas, huertos, hierbas de cocina y medicinales, y a la educación en el amor “a la madre tierra y la madre naturaleza”, promoviendo la conexión con el ambiente y áreas protegidas.
Si bien el primer aspecto se ha cumplido en los centros escolares, el amor a la “madre tierra” y la conservación de las áreas protegidas, son una cuenta pendiente del “Vivir Bonito”, según Víctor Campos, subdirector del Centro Humboldt.
Para él, la Guía Básica de la estrategia “es un listado de buenas intenciones, de tratar de promover algo que en realidad el país lo necesita, de tratar de ser conscientes de nuestra responsabilidad con el medioambiente, pero nos parece que fue una campaña que tuvo cierto nivel de impacto al comienzo, pero que perdió el impulso”.
Por ejemplo, el Mined no aumentó su presupuesto para asegurar los materiales de aseo en las escuelas. “Nosotros pedimos colaboración con los padres para mantener escobas y lampazos”, asegura Avilés.
Tampoco destinó más dinero para el mejoramiento de los ambientes escolares, principalmente en el campo, donde únicamente llegaron los folletos del “Vivir Bonito” para los maestros.
Durante el 2013, el Mined recibió un presupuesto de 7,379.8 millones de córdobas, de ese total, apenas 504 millones fueron invertido de forma directa en las 8,523 escuelas públicas que hay en el país.
De acuerdo con las cifras oficiales, el 25 por ciento de la infraestructura escolar está en malas condiciones y a ninguna se le garantizan los materiales necesarios para el aseo.
CAMPAÑA DEBE SER SISTEMÁTICA
Campos también valoró que un año después de el inicio de “Vivir Bonito”, es posible ver algunas acciones, “pero una campaña de este tipo para que pueda ser exitosa tiene que ser sistemática y nosotros vemos que ese nivel de sistematicidad se perdió”.
Por su parte, el consejero técnico de la Asociación de Jóvenes Ambientalistas, Raomir Manzanares considera que se debe dar más tiempo para ver los impactos, y en los próximos años “se debe dirigir la campaña a crear alianza con el sector privado, (que) debe acompañarse por medio de un plan masivo de comunicación y lograr llegar a lo rural”.
Sobre el alcance en la zona rural, Campos dice que si bien la campaña tuvo ciertos efectos a nivel de Managua en los primeros momentos, “en los territorios donde nosotros (Centro Humboldt) estamos, no sentimos que hayan habido acciones importantes desarrolladas en este marco, ni tampoco que se esté tratando de crearle un marco de participación a toda la ciudadanía sin exclusión, sino dedicada a una gestión de gobierno y organizaciones afines”.
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