BAGDAD/AFP
Varios soldados fueron capturados este domingo cerca de Faluya, ciudad situada al oeste de Bagdad que cayó hace varias semanas en poder de insurgentes, algunos de ellos excombatientes vinculados a la red Al Qaeda.
En todo Irak, 13 personas murieron en nuevos hechos de violencia, cuatro de ellas por la explosión de un coche bomba en Kirkuk (norte) lo que lleva a más de 850 el número de víctimas durante el mes de enero, o sea tres veces más que el balance de enero de 2013.
Según algunos testigos, el domingo en la mañana combatientes antigubernamentales atacaron un puesto del ejército en la periferia de Faluya, obligando a varios soldados a batirse en retirada, mientras que otros se rindieron.
Entre 5 y 22 soldados cayeron en manos de los insurgentes que controlan desde comienzos de enero esta ciudad situada a 60 km de Bagdad.
El ejército lleva a cabo desde hace más de dos semanas, sin éxito, una operación destinada a recobrar Faluya, así como algunos barrios de Ramadi (40 km más al oeste) que habían caído igualmente en manos de los insurgentes.