El lanzador zurdo de los Gigantes de Rivas, Douglas Solís, jugador más valioso de la final de la Liga de Beisbol Profesional Nacional (LBPN), anida la pasión de ser cronista deportivo.
Su afán es narrar beisbol.“Quiero ser cronista”, dice el lanzador, como su ídolo Octavio Sevilla y dedicarse a esa profesión, luego de su retiro de la pelota.
El rivense ha pasado una vida difícil. Solís puede reparar un carro así como elaborar un par de zapatos.
Es una persona multifacética que la vida le ha enseñado a pelear por sus méritos; “Aprendí que poniendo todo de mi parte uno se puede superar, después de ser mecánico y zapatero me dediqué al beisbol y poco a poco he sobresalido”, señaló.
Solís se afianzó este año en la Liga Profesional. Fue declarado el pelotero más valioso de la serie final. En cinco apariciones en la colina en labores de relevo, acumulando cinco innings, no permitió carreras, ponchó a cinco y los rivales le batearon para .118 de promedio. El lanzador rivense es de infantería, estaba cuando se le necesitaba. Su brazo no sentía ni dolor ni cansancio cuando de relevar se trataba.
“Me siento alegre por el reconocimiento, el boricua Jiménez, coach de picheo, me dijo que como era el único lanzador zurdo del equipo, me preparara para los momentos de presión y cuando se tratara de un zurdo”, afirmó Solís.
El tirador de 27 años piensa en el hijo que tendrá pronto y del desarrollo que puede conseguir. Él está emocionado por el viaje a Colombia, en sus ojos refleja el afán de subirse a la colina en medio de la presión.
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