El Gobierno de EEUU dijo estar dispuesto a enviar a un representante a Corea del Norte para agilizar la liberación y repatriación de un estadounidense detenido, que suplicó el lunes ante los periodistas ayuda para volver a casa.
Un funcionario estadounidense, que pidió el anonimato, aseguró que el enviado de EEUU para los derechos humanos a Corea del Norte, Robert King, que ya ha visitado el país en otras ocasiones, está preparado para llevar a Kenneth Bae de vuelta a casa.
«Hemos ofrecido enviar al embajador King a Pyongyang para garantizar la liberación de Bae. Hemos pedido esto a las (autoridades) norcoreanas y estamos esperando su respuesta», explicó el funcionario.
La fuente expresó su esperanza en que la decisión de las autoridades norcoreanas de permitir a Bae realizar una rueda de prensa «implique su disposición a liberarlo».
EEUU está «muy preocupado» por la salud de Bae y espera «activamente» su liberación, dijo por su parte la portavoz del departamento de Estado, Jennifer Psaki.
Bae, un misionero y guía turístico coreano-estadounidense, de 45 años, también conocido con el nombre de Pae Jun-ho, fue arrestado en noviembre de 2012, cuando entraba en la ciudad norcoreana de Rason, y sentenciado a 15 años de trabajos forzados, acusado de intentar derrocar el régimen.
Bae habló con un reducido grupo de periodistas durante tres minutos y medio, en lo que fue descrito como una rueda de prensa. Según la agencia de información nipona Kyodo, vestía un traje gris de presidiario y estaba flanqueado por dos guardias de seguridad.
Durante ese encuentro, el estadounidense admitió haber actuado mal y pidió al Gobierno estadounidense ayuda para ser liberado y regresar junto a su familia «lo antes posible», según Kyodo.