Amalia del Cid
Aunque hay “cierto control” en la Reserva de Biosfera Bosawas, “no es suficiente para un área tan extensa”, señala Claudia Valle, secretaria adjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
“Hay que ver qué presupuesto se le está dando al Marena para cuidar de Bosawas, ¿será suficiente? Y también hay que analizar si el Batallón Ecológico da abasto con los efectivos ”, considera Valle.
Según ella, los mayangnas siempre se quejan de que cuando piden acompañamiento para hacer visitas a lugares recónditos de la reserva, no siempre se les da.
“Supuestamente Bosawas tiene un plan de gestión con la participación de todos los actores que viven en la reserva, a ese plan tenemos que darle seguimiento”, apunta.
Una de las preocupaciones de la Unesco, asegura Valle, es encontrar la forma de apoyar programas económicos sostenibles en Bosawas.
Además, en los próximos días habrá un taller con los mayangnas para activar el proyecto de convertir en textos escolares todos los estudios que en lengua nativa se han hecho sobre la región y su gente, dice Juan Bautista Arríen, representante de Unesco en Nicaragua.
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