El ministro del exterior iraquí Hoshyar Zebari saluda al secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon en el aeropuerto de Bagdad. AFP PHOTO/HADI MIZBAN/

Ban Ki-moon: Irak debe resolver “la raíz” del problema de la violencia

Los dirigentes iraquíes deben resolver "la raíz" del problema de la violencia que enluta al país, declaró este lunes el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, de visita en Bagdad.

BAGDAD/AFP

Los dirigentes iraquíes deben resolver «la raíz» del problema de la violencia que enluta al país, declaró este lunes el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, de visita en Bagdad.

«Llamo a los dirigentes del país (…) a resolver la raíz de los problemas», declaró Ban.

Los líderes «deben garantizar que nadie se quede de lado (…) que haya una cohesión política (…) una cohesión social y un diálogo político global», dijo el jefe de la ONU en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro iraquí Nuri al Maliki.

El Secretario General de las Naciones Unidas se reunirá también con el vicepresidente Khudayr al Khuzai, el presidente del Parlamento, Usama al Nujaifi, y el jefe de la comisión electoral encargada de organizar las elecciones legislativas previstas para el 30 de abril.

Según un comunicado de la oficina de Maliki, las conversaciones se centrarán en la situación en Oriente Medio en general y en la guerra de Siria en particular.

Esta corta visita de dos días se produce en vísperas de la conferencia de paz Ginebra II sobre Siria prevista para el 22 de enero.

Dicha conferencia reunirá en torno a una misma mesa al régimen y a la oposición para hablar de una hipotética transición política, según el esbozo de una solución firmado el 30 de junio de 2012 en Ginebra pero que nunca se aplicó.

La visita del secretario general de la ONU se produce también cuando cientos de hombres armados, entre ellos yihadistas del Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL, ligado a Al Qaida), tomaron recientemente el control de Faluya y de algunos barrios de Ramadi, dos ciudades situadas al oeste de Bagdad.

Los enfrentamientos, que estallaron el 30 de diciembre con el desmantelamiento en Ramadi de un campamento de opositores al gobierno sunitas, causaron más de 250 muertos, según un recuento de la AFP en base a fuentes médicas y oficiales.

Es la primera vez desde la insurrección que siguió la invasión estadounidense de 2003 que militantes de Al Qaida -que paralelamente se convirtieron en una fuerza importante el el conflicto en Siria-, toman tan abiertamente el control de zonas urbanas en Irak.

Dos años después de la retirada de los últimos soldados estadounidenses, las autoridades iraquíes, entre las que dominan los chiitas, tienen dificultades para hacer frente a los insurgentes, alentados por el conflicto sirio y el descontento de la minoría sunita.

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