Lucydalia Baca Castellón
Con la instalación de biodigestores en sus fincas, unos 830 pequeños y medianos ganaderos de Matagalpa y Boaco reducirán sus costos de producción al sustituir el uso de leña, gas y electricidad por biogás, y el de fertilizantes químicos por abono natural conocido como biol.
Ambos productos los obtendrán de la descomposición del estiércol de su ganado, lo que a la vez disminuirá la contaminación ambiental y la deforestación.
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El ahorro permitirá enfrentar la fluctuación del precio de la leche y el incremento en el de los insumos que se pagan en dólar mientras la leche se vende en córdobas, dijo Norman Fajardo, presidente de la Asociación de Ganaderos de Matagalpa (Asogamat).
Para garantizar que los 830 ganaderos de Río Blanco, Mulukukú, El Tuma, La Dalia, Matagalpa y Acoyapa, que entregan leche a la Compañía Centroamericana de Productos Lácteos (Prolacsa), instalen estos generadores de energía alternativa, la empresa firmó un convenio con el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV), Agropecuaria Lafise, Tecnosolución (Tecnosol) y las asociaciones y cooperativas de ganaderos de esas zonas.
Los productores que carezcan de recursos para costear la instalación de estos equipos podrán acceder a créditos con intereses preferenciales que otorgará Agropecuaria Lafise. El financiamiento dependerá de la necesidad de cada productor. “Puede ir desde 25,000 hasta 70,000 córdobas, y además de construir el biodigestor hay que embaldosar los corrales y crear infraestructura para hacer más eficiente la recolección del estiércol”, dijo Fajardo.
Según el representante del SNV, Juan Francisco Martínez, el precio de estos recipientes varía en dependencia del tamaño. El más pequeño, de unos cuatro metros cúbicos, cuesta entre 800 y 1,000 dólares y necesita el estiércol de al meno cinco reses para funcionar. Este genera diariamente gas suficiente para hacer funcionar una cocina y una lámpara.
Como incentivo al beneficio ambiental que generarán, el SNV donará entre el 20 y 30 por ciento del valor total de la inversión a cada productor y brindará asistencia técnica y capacitación.
El apoyo de Nestlé, dueña de Prolacsa, es parte de su misión de crear valor compartido que incluye la creación de productos con valores nutricionales superiores y apoyo a la comunidad agrícola a ser más eficiente, productiva y sustentable. “Esto va a permitir producir productos lácteos con más eficiencia y amigables con el medioambiente”, afirmó el gerente general de Nestlé, Alejandro Pereira.
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