Wendy Álvarez Hidalgo
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Nicaragua debe mejorar su política comercial para afrontar este año el enfriamiento de la demanda de productos en el mercado internacional. El trabajo debe estar encaminado a impulsar una estructura productiva más eficiente y diversificada, que vaya de la mano con una mejora en la logística y la competitividad, “dos factores que actualmente ponen en desventaja a la oferta exportable de Nicaragua”.
Ese es planteamiento que hace la gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Azucena Castillo, quien señala que el Estado debe “jugar un rol determinante para crear y fortalecer la capacidad interna; la reconversión industrial, el desarrollo agroindustrial, tecnológico y la innovación”.
Castillo explica que si bien en 2014 hay indicios de que la economía mundial mejorará su desempeño, particularmente la de Estados Unidos —principal aliado comercial de Nicaragua— que crecería un tres por ciento, “este año el comercio y la inversión para América Latina se podrían ver afectados por la incertidumbre que está causando la política monetaria estadounidense en los mercados de capitales” y la desaceleración de las economías emergentes, como China y Brasil.
Eso —añade— “podría reflejarse en la reducción de los volúmenes de comercio y tendencia de precios a la baja de las materias primas”.
Y es por eso —precisa Castillo— que los organismos económicos internacionales están recomendando a las naciones latinoamericanas estimular el consumo interno, pero Nicaragua al tener un mercado local pequeño y con bajo poder adquisitivo, “su demanda (interna) no será suficiente ni es sostenible para compensar las pérdidas de la demanda externa”.
Si se mejora la política comercial a lo interno —indica— se puede aprovechar más el potencial de “los acuerdos de Integración Regional con Centroamericana, el DR-Cafta y el AdA, a partir del fortalecimiento de las cadenas de valor para insertarse en las cadenas globales”.
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