Evaluación de resultados

Termina un año y es preciso concentrarse en hacer una evaluación crítica del ambiente de trabajo con relación a la Seguridad Operacional. Es típico en algunas empresas la ocurrencia de percances operacionales por estos días, ya que existe la distracción de actividades críticas por el relajamiento colectivo.

Carlos Flores *

Termina un año y es preciso concentrarse en hacer una evaluación crítica del ambiente de trabajo con relación a la Seguridad Operacional. Es típico en algunas empresas la ocurrencia de percances operacionales por estos días, ya que existe la distracción de actividades críticas por el relajamiento colectivo.

No obstante el ambiente, hay que hacer el ejercicio de plantearse preguntas que acaso pueden ser molestas, pero serán muy reveladoras si se abordan con sinceridad y rigor para plantearse mejoras objetivas para el próximo año.

Las empresas típicas se concentran en medición de resultados, normalmente estadísticas, que a veces no son más que autoengaños o “medidas mudas”, ya que no dicen nada acerca del proceso a través del cual fueron producidos esos números.

Las organizaciones de clase mundial no miden el número de percances operacionales, sino más bien el tipo y efectividad de las actividades que producen esos resultados. Algunas son: ¿Es el sistema actual mejor que ayer? ¿Cuáles elementos del sistema están funcionando efectivamente y cuáles no? ¿Cuáles unidades o departamentos están logrando resultados y por qué? ¿Dónde se debería poner el esfuerzo el año venidero? ¿Está el personal trabajando en condiciones de seguridad mejores que hace un año? ¿Se tiene la enfermedad de la conformidad (autocomplacencia) o se desea plantearse nuevos retos?

Algunas empresas tienen muy buenas estadísticas, pero fallan dramáticamente en transformarlas en información útil para la toma de decisiones. A veces, hasta tienen sistemas de gestión de información sobredimensionados, que más bien aumentan la entropía para determinar resultados básicos, debido a la sobreinformación posteada. Hay un culto a acumular números sin ningún análisis, archivar por archivar.

Entonces, consecuentemente, es difícil que el personal vea el valor de la Seguridad en lograr resultados tangibles: ¿Qué análisis de costo-beneficio deben ser realizados para nuevos proyectos del programa de Seguridad? ¿Qué capacidad de planteamiento de nuevos proyectos e iniciativas tienen los miembros actuales de la Comisión Mixta de Higiene y Seguridad? ¿Cómo se procurará la aprobación e involucramiento de la gerencia para nuevos proyectos e iniciativas de Seguridad? ¿Es el nivel de capacitación actual del personal un limitante para lograr mejores resultados? ¿Está el personal de supervisión inspeccionando las tareas verdaderamente críticas? ¿Están los empleados de nuevo ingreso siendo inducidos y concientizados en Seguridad desde el primer día? ¿Se calculan todos los costos relacionados con los percances de trabajo? ¿El personal conductor recibe capacitación en Manejo Defensivo antes de siquiera tocar un vehículo de la empresa? ¿Las recompensas y estímulos de Seguridad sirven verdaderamente como un estímulo al personal, o ya son parte del insustancial “paquete de beneficios” para todos? ¿Se tienen indicadores de seguridad basados en ocurrencias de eventos (estadísticas) o en verdaderos indicadores de liderazgo (actividades lideradas por personas específicas)? ¿Se han calibrado las percepciones y opiniones de todo el personal —en forma anónima— hacia la forma en que está siendo administrada la Seguridad Operacional?

Blog: www.noalosaccidentes.wordpress.com

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí