Santos Medina comenzó a pintar en la cárcel, sus temas eran prisioneros políticos, pero fue la belleza de la figura de la mujer indígena americana, africana, la que lo impulsó a seguir con estos motivos, así como el rescate de los vestigios y símbolos precolombinos.
Al respecto, Medina revela que llegó a la Escuela Nacional de Bellas Artes con un nombre falso para esconderse de la persecución política, debido a que pasó cuatro años encarcelado y que fue liberado el día de su cumpleaños, un 19 de julio de 1979.
Santos nace en Managua, 1942. Parco al hablar, el pintor asegura que estuvo encarcelado junto con el actual presidente Daniel Ortega, Lenín Cerna, Jacinto Suárez y otros sandinistas. Omite contar su faceta de seminarista, y prefiere conversar sobre su arte y visión del mismo.
En 1982, por su obra La unidad revolucionaria de los indoamericanos, Medina recibe el primer Premio del Certamen Anual de Artistas Plásticos, organizado por la Unión de Artistas Plásticos.
Este próximo año exhibirá su primera exposición individual con obras figurativas-abstractas, en homenaje a la cultura precolombina inca, maya y azteca. También abrirá su galería Huellas, que será dirigida por su esposa la pintora primitivista Karmen García.
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¿Qué recuerda de sus primeras pinturas?
Comencé a pintar en la cárcel, me volé casi cuatro años. Antes veía pintar a mi hermano, Efrén Medina, estuve en la Escuela Nacional de Bellas Artes, don Rodrigo Peñalba, Arnoldo Guillén y Noel Flores me dieron clases, pero prácticamente me hice solito. Soy autodidacta.
Entré a la escuela de artes con un nombre falso porque la Policía me andaba buscando, yo no me llamaba Santos Medina, sino “Valentino Marlon”. Conocí a Leonel Vanegas, después me jalo a la vida del clandestinaje, y fui capturado otra vez. En la cárcel me llevaban las pinturas, cartulinas y tinta china, comencé a pintar y dibujar. Recuerdo que mi primer cuadro que hice fue Prisioneros políticos , eran figuras que estaban dentro de una celda queriéndose salir. Mi mamá me vendía los cuadros, también pintaba mis indias y abstractitos, hacía mis bosquejos, más o menos iba incursionando.
¿Con quiénes estuvo en la cárcel?
Con Daniel Ortega, Lenín Cerna, Jacinto Suárez, Guillermo Mejía, Doris Tijerino, y otros más. Fui condenado a ocho años.
¿Y por qué lo detuvieron?
Porque estaba luchando contra la dictadura de Somoza en la guerrilla urbana. Era el rey del “pisi-corre”, me enchutaron cuatro veces, no solo yo estuve preso, mi familia, la mayor parte cayó presa. Salí de la cárcel Modelo en tiempos de la revolución, cumpliendo año el 19 de julio de 1979. Son días que no quiero recordarlos, mejor hablemos de pintura.
¿Su primera exposición?
En mi vida nunca he hecho alguna exposición personal, sí he participado en colectivas. Fue con los muchachos de Praxis, en los años setenta, en la avenida Bolívar.
En 1982 gané un premio a nivel nacional, participé en una bienal en Brasil, la Habana, otra en Bilbao, España. Es posible que el próximo año realice la primera personal para irme, me entendiste, al otro mundo.
¿Tienes influencias de pintores nicaragüenses o extranjeros?
De ninguno. Pero me llama la atención los pintores del renacimiento, Leonardo da Vinci, Esteban Murillo, y un sinnúmero, del cubano Wilfredo Lang, el ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, los mexicanos Diego Rivera, Siqueiros, Orozco, el guatemalteco Carlos Mérida, y Armando Morales.
¿Además de pintor tiene otras facetas?
Iba a ser sacerdote. Pero miré unas cosas que no me gustaron.
¿Su última temática, la de los ángeles?
Esa viene por una inspiración, por casualidad me salieron unos ángeles azules, e hice una serie de ellos.
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