Cuatro cadenas de venta de ropa, entre ellas El Corte Inglés y organizaciones de defensa de los trabajadores, acordaron la creación de un fondo destinado a las víctimas de la catástrofe del complejo de Rana Plaza que dejó 1,135 muertos en abril en Bangladesh, informaron este martes varias de las partes.
Las cadenas El Corte Inglés (España), Primark (Irlanda), Loblaw (Canadá) y Bonmarché (Reino Unido) prometieron contribuir a este fondo creado para indemnizar a las víctimas de la peor catástrofe industrial del país.
«Se necesitarán unos 40 millones de dólares (29 millones de euros)» para «indemnizar a los heridos y a los familiares de las personas fallecidas en el derrumbe de una fábrica textil en abril», dijo Lejo Sibbel, responsable de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que participó en el cierre del acuerdo el mes pasado.
Las marcas internacionales y las distribuidoras financian de manera voluntaria estos fondos, que están abiertos a otros donantes internacionales, precisó Sibbel.
El acuerdo se produce después de que las negociaciones entre distribuidoras textiles y grupos de defensa de los trabajadores sobre la indemnización de las víctimas fracasaran en septiembre en Ginebra.
Más de 100 distribuidoras europeas y americanas prometieron mejorar la seguridad en las fábricas textiles, pero las promesas de indemnización tardaron en concretarse. Algunas familias recibieron indemnizaciones provisionales de Primark y del Gobierno de Bangladesh.
Por el momento, se desconoce la aportación de cada una de las cadenas de distribución. «Las 5 fábricas del Rana Plaza confeccionaban vestidos de al menos 29 marcas», indicó el secretario general de la organización de defensa de los trabajadores IndustriALL en Bangladesh, Roy Ramesh, quien esperó que todas ellas «contribuyan a este fondo».
La Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh y la Federación de Patronos de Bangladesh firmaron el acuerdo.
El hundimiento en abril del complejo Rana Plaza, que albergaba varios talleres de producción, produjo la muerte de 1,135 personas y puso de manifiesto las precarias condiciones laborales y salariales de los trabajadores del textil en Bangladesh.