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¡Aló, mami!

Las Navidades disparan el fenómeno del smartphone como niñera; es decir, en esta época los pequeños pasan más tiempo en casa y los padres, para relajarse, les facilitan sus móviles como juguete para que se entretengan solos, una tendencia en aumento con muchos riesgos a futuro, han advertido a Efe los expertos.

Las Navidades disparan el fenómeno del smartphone como niñera; es decir, en esta época los pequeños pasan más tiempo en casa y los padres, para relajarse, les facilitan sus móviles como juguete para que se entretengan solos, una tendencia en aumento con muchos riesgos a futuro, han advertido a Efe los expertos.

Los riesgos no son solo para los mayores que pueden verse sorprendidos de forma muy poco grata al recuperar su móvil y comprobar que les faltan datos importantes o que sus hijos se han bajado aplicaciones de pago, sino especialmente para el desarrollo de los pequeños.

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No interactúan con la familia, o lo hacen mucho menos. No conocen a otras personas, otros niños y mayores. No hablan. No se mueven del asiento y como sabemos el sedentarismo es enemigo de la salud.

La vista se cansa al estar centrada continuamente en mirar tan de cerca. Lo habitual es que el ojo vaya alternando la visión de cerca y lejos (lo mismo sucede si pasamos leyendo mucho tiempo y tampoco vamos a demonizar los libros). Sobre los cambios de color y brillo de la pantalla hay opiniones diversas en cuanto al efecto sobre la vista; en cualquier caso, se desaconseja el abuso y alternar los videojuegos con otras actividades.

No aprenden juegos nuevos (o como mucho conocen videojuegos nuevos, pero suelen “engancharse” al mismo juego durante una buen temporada). Ello hace que la imaginación vuele menos.

No aprenden sobre el medio a través del contacto directo, a través de experiencias reales, mucho más ricas que si son a través de las pantallas.

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De hecho, la Asociación japonesa de Pediatría ha emprendido recientemente una campaña con el nombre No permitas que los smartphones sean una niñera para tus hijos , con el objetivo de restringir el uso prolongado a modo de juguete de los celulares entre bebés y niños pequeños, para no dañar así su correcto desarrollo.

Peligrosa ventana

En España, Guillermo Cánovas, presidente de la asociación Protégeles, para la protección de los menores en internet, ha explicado a Efe que la costumbre cada vez más generalizada entre muchos padres de mandar a los niños a jugar con el “smartphone” sin ningún tipo de supervisión es muy peligrosa.

“No es comparable esta conducta de los padres con respecto a sus hijos a la de épocas pasadas cuando les animaban a ver la televisión para relajarse un rato, porque aquel televisor tenía funcionalidades muy limitadas y no existía internet, al contrario de lo que ocurre ahora”, ha añadido el experto.

Los smartphones o teléfonos inteligentes, aparte de permitir el acceso a un sinfín de juegos y otras actividades, son una peligrosa ventana de acceso a otros muchos mundos, con riesgos serios para los pequeños, ha advertido Cánovas.

Curiosamente, ha añadido, muchos padres ponen límites a sus hijos a la hora de usar los móviles pero lamentablemente muy pocos en el caso de las tabletas, que son igual de peligrosas y de muy fácil acceso para los pequeños en casa.

Los dispositivos móviles permiten a los pequeños todo tipo de cosas: jugar, oír música, ver vídeos, mandar mensajes, contenidos, fotos; normalmente lo que menos hacen con los teléfonos es precisamente hablar.

Ha insistido en la necesidad de vigilar al niño desde edades tempranas cuando maneja la tableta, y especialmente en momentos como Navidad, cuando además se disparan las amenazas de los ciberdelincuentes.

Más tiempo solos

Deepak Daswani, especialista en seguridad en internet y responsable de contenidos e investigación de ciberseguridad en Inteco, ha advertido que en las Navidades, como en cualquier otra época de vacaciones, los niños tienden a usar con más asiduidad los dispositivos móviles de sus padres para jugar y entretenerse porque están más tiempo solos.

Peligroso

Cuando la única compañera de juegos es una tableta, los pequeños pueden acceder a contenidos muy poco recomendables o peligrosos, ha advertido. Por otra parte, los niños pueden tocar ingenuamente ciertas teclas y borrar datos importantes, además de mandar imágenes comprometidas de los padres o acceder a aplicaciones de pago y descargar programas sin su permiso.

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