Lucía Navas
El diálogo entre el sector empresarial y el Gobierno para que se garanticen las condiciones que faciliten atraer inversiones nuevas —sobre todo extranjeras—, es bueno siempre que la administración pública sea transparente y se garantice el Estado de derecho del país.
Así lo considera James M. Roberts, investigador principal del Centro para la Economía y el Comercio Internacional de The Heritage Foundation, de Estados Unidos, quien brindó recientemente la conferencia “Competitividad, globalización y libertad económica: Nicaragua en el mundo” a los socios de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham).
Roberts analiza en esta entrevista con LA PRENSA las desventajas de que
Nicaragua ocupe el puesto 110 de 177 países evaluados en el Informe de Libertad Económica 2013, del The Wall Street Journal y la Heritage Foundation. Por supuesto, también identifica las fortalezas del país.
El ranking es elaborado sobre la base de diez indicadores, entre los que destacan derechos de la propiedad, libertad frente a la corrupción, libertad fiscal, gasto público y libertad empresarial.
¿Cómo esos indicadores de libertad económica realmente permiten a un país desarrollarse?
Es bueno ser abierto a las relaciones comerciales, a los acuerdos comerciales, pero también es bueno ser abierto en los sistemas judiciales, insisto con transparencia para estimular y promover confianza en el sistema; en las cortes, con los jueces, los fiscales, la policía, los políticos. Pero no solamente que haya confianza en los inversionistas extranjeros, sino que los mismos ciudadanos nicaragüenses tengan confianza para invertir, para ahorrar su dinero, para tener confianza de que su propiedad, su casa, su compañía no será expropiada por el Gobierno sin un proceso legal. Esto es para mí en los países en desarrollo lo más importante en lo del Estado de derecho porque la protección de propiedad y la lucha interna contra la corrupción es muy importante.
En general Nicaragua no sale muy bien en ese informe, pero hay áreas donde sí destaca, por ejemplo, en ser un país abierto al comercio…
James M. Roberts, investigador de The Heritage Foundation.
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Tenemos que la puntuación global de libertad económica para Nicaragua es menos de sesenta (56.6), entonces es mayormente no libre y la tendencia de los últimos cinco años es que ha caído. No solo está por debajo de la media mundial sino que también por debajo de sus vecinos de la región de América Central. Para la mayoría de los ciudadanos lo más importante es el Estado de derecho y en términos de protecciones de derechos de propiedad Nicaragua está en el puesto 158 de 179 países en el mundo.
¿Es lo que más resiente el inversionista?
Hay varias razones. Es bien conocido que había problemas con el derecho de la propiedad hace 20, 30 años y todavía hay casos pendientes frente a las cortes, de ciudadanos norteamericanos sin resolver, sin compensación de su expropiación. Hay otros indicadores también que dicen que aún hay problemas en la protección de la propiedad en los procesos judiciales. Hay mucha demora para el acceso a la justicia, para obtener una resolución de las disputas contractuales. Sin estas condiciones legales en el Estado de derecho es muy difícil no solo para atraer inversión extranjera, (lo es también) para las personas en el país empezar un negocio o expandir el sector de la economía formal.
En los indicadores llama la atención que Nicaragua es de los países más abiertos para el comercio, en el ambiente laboral, en lo fiscal…
Así es, están con un puntaje un poco más arriba que el promedio mundial (superior a 60).
Entonces ¿qué pesa más para el inversionista, el Estado de derecho o esas condiciones del mercado laboral y de libertad comercial?
Voy a responder así: ¿Cuál es la experiencia de otros inversionistas de los últimos años cuando hay problemas? ¿Cómo fueron resueltos? ¿En cuánto tiempo? Un inversionista con mucho dinero va a estudiar profundamente todas las condiciones para tener una idea que si hay un problema en el futuro cuáles serán las probabilidades de resolverlo rápidamente. ¿Cómo podrá repatriar las ganancias? Si hay acceso al crédito, sin favores especiales a nadie.
La inversión extranjera ha aumentado fuertemente en los últimos años y el Gobierno apuesta a que siga llegando. Pareciera que los inversores ponen atención más a las otras condiciones y no al Estado de derecho…
Bueno, todavía hay pobreza, todavía hay personas sin trabajo y todavía hay que estimular más la inversión no solo de proyectos grandes, pero también en el sector medio, pequeño y micro, del acceso al crédito. Por eso solamente estamos provocando una discusión para decir cuáles son las posibilidades, las cosas positivas para Nicaragua y cuáles son las áreas para mejorar.
¿Qué tanto pesan los propios empresarios, con el diálogo que sostengan con el Gobierno para mejorar el respeto a la propiedad, combatir la corrupción, que siempre reclaman?
Y es un problema en el mundo, en todos los países. Hay que luchar contra la corrupción todo el tiempo sin parar para institucionalizar las prácticas, las reglas y cambiar la cultura de que no va a aceptar continuar así. Se trata de demandar más transparencia e insistir en que el poder gubernamental sea descentralizado también.
¿Qué posición deben asumir los empresarios en esos temas?
Es difícil porque el sistema pesa mucho. Es difícil tomar una posición fuerte.
Pero les debe importar más el negocio que el Estado democrático…
Creo que no solo son los negocios, también deben existir instituciones de la sociedad civil más fuertes (…) Una de las razones importantes de éxito de la democracia en Estados Unidos es que hay alguien que está exigiendo contabilidad de los funcionarios, del Gobierno, y están frecuentemente los ciudadanos involucrados, sin recibir un pago, en los problemas de sus municipalidades, sin pago, y no solo en el ámbito global.
¿Encuentra oportunidades para revertir el deterioro en las libertades económicas de Nicaragua?
Se puede mejorar la puntuación los próximos años, hay respuestas en temas como en el caso del Canal (Interoceánico), donde hay más preguntas que respuestas de parte del Gobierno. Si hay más transparencia con respecto al respeto a la propiedad privada.
¿Pueden desmejorar esa puntuación las reformas constitucionales?
Obviamente este es un cambio esencial fundamental que pesa mucho de forma positiva o negativa.
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