Eduardo Cruz
La excandidata presidencial hondureña Xiomara Castro y su entorno aún no digieren la llamada que le hizo el presidente Daniel Ortega a su rival derechista Juan Orlando Hernández, a quien el mandatario nicaragüense reconoció como ganador de las elecciones presidenciales hondureñas cuando aún no había una declaración oficial del tribunal electoral.
Las elecciones hondureñas están siendo cuestionadas como fraudulentas por Castro, esposa del derrocado Manuel Zelaya, quien en su momento fue apoyado por Ortega.
Un día después de los comicios, el 25 de noviembre pasado, Ortega llamó al candidato derechista para reconocerlo como ganador y le manifestó “la voluntad de Nicaragua de avanzar en todos los programas de integración, de unidad de la región centroamericana, así como de fortalecer los lazos” bilaterales, afirmó a los medios oficialistas la vocera del Gobierno, Rosario Murillo.
Personas cercanas al círculo de Xiomara Castro indicaron que la excandidata presidencial y su esposo Manuel Zelaya se sintieron desconcertados cuando se enteraron que Ortega había reconocido a su rival.
“Ella (Castro) no quiere hablar de ese tema. Para hablar mal del supuesto amigo, mejor no”, dijo a LA PRENSA una persona cercana a Castro y a Manuel Zelaya.
El gobierno de Ortega fue uno de los que más activamente apoyó a Zelaya tras el golpe de Estado que lo sacó del poder el 28 de junio de 2009. En declaraciones a medios de su país, Zelaya no quiso opinar sobre el reconocimiento de Ortega.
Para “echar más sal en la herida”, Ortega también recibió en Nicaragua a Juan Orlando Hernández, el pasado miércoles 5 de diciembre.
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