El videojuego ha querido dar un salto en la fidelidad y fiabilidad imprimidas no sólo en sus 1.200 modelos de coches, también en la meteorología, la luz e incluso el reflejo del firmamento durante las carreras, explicó el director de videojuegos japonés Kazunori Yamauchi en la presentación del título.
El realismo exquisito, con el que mima en esta ocasión la física y la aerodinámica, sigue siendo la inquietud de este creativo japonés 15 años después de que viera la luz el Gran Turismo original.
“Hemos querido que al modificar cualquier elemento del vehículo, el usuario sienta el cambio que se produce en el rendimiento del coche”, sostuvo este amante de las carreras.
En esta ocasión, ha querido facilitar la vida a los jugadores menos habilidosos sin renunciar a retar, con complejidad, a los más expertos.
“Mejorar su habilidad durante las carreras es una búsqueda que no acabará nunca para los jugadores hardcore”, matizó.
Otros cambios introducidos en el simulador, según el creativo, son el descenso de los tiempos de carga (en un 25 por ciento) y la mejora de la interfaz de usuario.
El vicepresidente de Sony Computer Entertainment para el sur de Europa, James Armstrong, aseguró que en esta nueva entrega de Gran Turismo se siente más que nunca la pasión de Yamauchi por los coches y la estrecha colaboración con los fabricantes de automóviles.
Al margen de los 1,200 modelos incluidos en el título, habrá actualizaciones continuas no sólo con nuevos coches reales, también con prototipos de las principales marcas de automóviles.
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