ELÍZABETH ROMERO
[/doap_box][doap_box title=»Menos delitos se reportan en el campo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Desde el 2011 a la fecha esa institución registra 11 secuestros a productores, de los cuales dos fueron perpetrados en lo que va del 2013.
Otros 2 ocurrieron en 2012. Y cuando más casos se registraron fue en 2011, con 7 secuestros.
Los reportes militares indican que el asalto en el campo es reducido y han desaparecido otros delitos como asaltos a casas financieras, sucursales bancarias y medios de traslado de valores.
Ninguno de los secuestrados ha muerto en el proceso de libertad y operaciones ejecutadas por el Ejército.
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II Y ÚLTIMA ENTREGA
El abigeato es el principal problema de seguridad que enfrentan los productores en el campo. Muchas veces el ganado es robado para el destace clandestino y venta en los mercados locales o como contrabando hacia los países vecinos.
Las autoridades militares consideran que los delincuentes azotan sin ninguna compasión a los ganaderos de Managua y sus comunidades y municipios rurales: Mateare, Las Jagüitas, San Francisco del Carnicero y Las Banderas.
“Las expresiones delictivas, las tenemos en todo el país, si ustedes revisan Managua nosotros pensaríamos que el mayor delito, como es el abigeato, se podría estar desarrollando en Chontales, pero no se desarrolla en Chontales, el mayor delito de abigeato se desarrolla en Managua y donde hay mayor cantidad de expresiones delincuenciales para este delito y los asaltos es en las zonas rurales de Managua”, explicó a LA PRENSA el jefe de operaciones militares del Ejército de Nicaragua, general de brigada Bayardo Rodríguez.
Esto obedece a que la mayor demanda de carne está concentrada en Managua.
Los llamados “modus operandi” de los delincuentes son variados.
“Usted de repente ve bajar una carreta por la Cuesta del Plomo y viene con un tajo de leña arriba y un plástico abajo, pero abajo viene lleno de carne”, explica el jefe militar, quien considera que el abigeato tienen un fuerte impacto en la zona ganadera de Managua. Pero el fenómeno no es exclusivo de Managua.
También estos grupos delictivos incurren en esta ilícita actividad en la profundidad de Matagalpa y Jinotega, según reporta el Sexto Comando Militar Regional.
Los grupos que se dedican a este delito usan rutas complejas para sacar el ganado del país ya sea hacia Honduras o Costa Rica.
PLAN PERMANENTE DE SEGURIDAD EN EL CAMPO
Como parte del plan permanente de seguridad en el campo, para evitar asaltos de nóminas de empleados de fincas y proteger el hato ganadero, indicó el jefe militar que junto a la Policía apoyan a los ganaderos para evitar pérdidas económicas y de vida.
Los grupos de cuatreros usan diferentes rutas en su intento por sacar el ganado, sobre todo de departamentos como Chontales, desde donde recorren grandes distancias para alcanzar Chinandega y cruzar la frontera norte; a veces eligen la ruta sur desde Chontales, cruzan varios municipios hasta llegar a río San Juan y poner del otro lado del río, en Costa Rica, el ganado robado.
“Son rutas que trasponen el ganado de lugar en lugar, lo llevan arriado y lo ocultan con otras manadas, ya en la frontera hemos recuperado arriba de cinco mil cabezas de ganado”, afirmó el jefe militar, quien explicó que las grandes extensiones que deben recorrer se vuelve en contra de quienes se dedican a este ilícito y les permite a ellos seguirlos y poderlos capturar en la marcha.
Según la caracterización que tiene el Ejército de estas bandas, en algunos casos actúan “medio tiempo”, por lo general la mayoría de sus integrantes tienen cuentas pendientes con la justicia y se integran a estos grupos para evitar la ley.
BAJAS MILITARES Y CAPTURAS
“Actúan de medio tiempo, no son grupos complejos, no son grandes bandas que actúan de manera permanente, sino que actúan a medio tiempo en grupos de 3 a 5 elementos”, insistió Rodríguez.
Rodríguez explicó que como parte del plan de seguridad en el campo, en los últimos dos años el Ejército de Nicaragua ha desarticulado 49 “expresiones delincuenciales” y capturado a 2,839 sospechosos.
Al encontrar resistencia a la captura en algunos casos ha habido intercambio de disparos y 45 sospechosos han muerto entre 2012 y 2013.
En esos choques el Ejército también ha sufrido bajas, pero no especificó la cantidad.
La cifra más alta de capturados la registró el Ejército durante 2012 con 1,754 sospechosos detenidos y pasados a las autoridades judiciales.
La agresividad de los integrantes de estos grupos, está en dependencia del delito que van a cometer y los puede llevar a cometer un crimen: “Si van hacer la intercepción del vehículo, la agresividad se va a mostrar como lo hicieron (en un caso reciente) en Nueva Guinea, van disparar al productor, hieren a un soldado y matan a un civil”, reseñó Rodríguez.
Como parte del plan de seguridad en el campo, que es permanente, la institución castrense también brinda seguridad a los productores durante las cosechas de café, de noviembre a marzo.
Ese plan fue impulsado de forma conjunta con la Policía en 1999, en el sector de El Tuma-La Dalia, en ese momento ambas instituciones buscaban incidir fuertemente en los niveles de inseguridad en el campo provocado por secuestros, asaltos y extorsiones a los productores.
Desde entonces, según el jefe militar, el mantenimiento del plan les ha permitido alcanzar importantes niveles de seguridad con la reducción de este tipo de delitos.
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