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Los empresarios de América Latina se contaron entre los principales impulsores de la expansión económica que experimentó la región en la última década, pero están rezagados en términos de innovación, de acuerdo con un nuevo informe del Banco Mundial difundido ayer.
El reporte El emprendimiento en América Latina: muchas empresas y poca innovación destaca que el gran desafío para la región es que las empresas aumenten la productividad con innovación para que el crecimiento económico pueda ser sustentable en el largo plazo.
“Es un desafío trascendental para la región, porque se acostumbró a tasas de crecimiento altas … pero mucho de ese crecimiento fue reflejo de que soplaban vientos favorables de commodities (materias primas). Creemos que estos vientos están disminuyendo y vamos a entrar en un crecimiento más bajo … el desafío es generar crecimiento de la productividad basada en la innovación”, manifestó Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial al ofrecer detalles sobre el informe.
“El déficit de innovación es muy profundo porque se refleja en múltiples aspectos”, aseguró. Entre 2003 y 2012 Latinoamérica experimentó un crecimiento promedio anual del cuatro por ciento, a pesar de la contracción registrada a nivel mundial por la crisis financiera internacional (2008-09).
Los expertos sostienen que dicho crecimiento se debió principalmente a un escenario internacional favorable, marcado por una rápida expansión del comercio mundial y un incremento en los precios de las materias primas que resultó en términos de intercambio por demás positivos para la región.
De un total de 57 países evaluados, Nicaragua aparece en el lugar 52 con poco más del 20 por ciento de empresas con un producto nuevo.
Bielorrusia es el país con el porcentaje más alto, cercano al ciento por ciento, según el BM.
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Pero al parecer los tiempos han cambiado y esos buenos augurios se han enfriado. El Fondo Monetario Internacional redujo en octubre a 2.7 por ciento su proyección de crecimiento en América Latina y el Caribe durante 2013, debido al impacto causado por una infraestructura insuficiente, una caída en los precios de las materias primas y un endurecimiento de las condiciones financieras mundiales.
El organismo proyectó que la región repuntará en el 2014 y el crecimiento será entonces del 3.1 por ciento, apenas superior al tres por ciento del 2012. El FMI había pronosticado en un principio un crecimiento del 3.4 por ciento para el 2013, y del 3.9 por ciento para el 2014.
PRODUCTIVIDAD ES LA LLAVE
El informe del BM destaca la necesidad de fortalecer la productividad empresarial para seguir creciendo de manera sostenida, y señala que para que ello sea posible es necesario crear un ambiente favorable, para que las empresas —a quienes define como conductoras fundamentales del desarrollo y la creación de empleos— ya no parezcan poco entusiastas en comparación con compañías de otras regiones.
Para crear ese ambiente, según el reporte, los emprendedores requieren de un ambiente económico e institucional favorable que acentúe los resultados esperados de sus ideas innovadoras, es necesario construir capital humano a través de una educación que se focalice por ejemplo en la formación de ingenieros; mejorar la logística y la infraestructura; fortalecer la competencia y lograr condiciones contractuales que protejan los registros de marcas y patentes.
Al parecer el rezago de innovación afecta a todas las empresas, tanto a las nacionales exportadoras como a las llamadas “multilatinas”, que han logrado llevar sus productos a mercados que trascienden el de sus países, como a las mismas multinacionales que operan en Latinoamérica al momento de compararlas con empresas similares que operan en Corea, en Asia o en Europa del Este, por ejemplo.
“Muchas empresas de la región practican algún tipo de innovación, pero la intensidad de la innovación tiende a ser menor o insuficiente para aumentar la productividad”, indica el informe presentado en un lujoso hotel del distrito financiero de Miami.
MENOS PRODUCTOS NUEVOS
De acuerdo con el informe de 151 páginas, las empresas de América Latina presentan productos nuevos con menos frecuencia que empresas de otras economías similares, los empresarios más avanzados tienden a estar alejados de las mejores prácticas globales de gerenciamiento, la inversión de las compañías en investigación y desarrollo es baja, y el registro de marcas y patentes está muy por debajo de los niveles de referencia.
En promedio, existe un 20 por ciento menos de posibilidades que las empresas latinoamericanas presenten un nuevo producto que las de países de ingresos medios de Europa y Asia Central .
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