NUEVA YORK/AFP
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a la calma en la crisis en Ucrania, al tiempo que invitó al gobierno a respetar la libertad de expresión de los manifestantes. Además, desde Lima expresó su preocupación por la escalada de violencia en Tailandia tras las masivas protestas antigubernamentales y llamó a las partes a actuar con «moderación y diálogo».
«El secretario general sigue de cerca los acontecimientos en Ucrania», declaró su portavoz Martin Nesirky.
Ban «llama a todas las partes a actuar con mesura, a evitar nuevas violencias y respetar los principios de libertad de expresión y de reunión pacífica», añadió.
El secretario general «alienta a todos los involucrados a llevar adelante un verdadero diálogo (…) con el fin de llegar a un acuerdo entre ucranianos sobre el camino a seguir para el país», subrayó.
Las autoridades ucranianas reconocieron la semana pasada que cedieron ante presiones de Rusia y renunciaron a un acuerdo de asociación con la Unión Europea que llevaba meses preparándose.
Esta decisión provocó una movilización de la oposición ucraniana e imponentes manifestaciones en Kiev, reprimidas con violencia por las fuerzas de seguridad.
PREOCUPADO POR TAILANDIA
«Me siento profundamente preocupado por la escalada de violencia en Bangkok en los últimos días y lamento mucho la pérdida de vidas y heridos», dijo a la prensa tras la inauguración de la XV Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) en Lima, capital peruana.
El secretario general dijo que ha tomado nota «con preocupación de los intentos repetidos de los manifestantes de ocupar las oficinas del gobierno».
Ban Ki-Moon llamó «a todas los sectores involucrados a que actúen con la mayor moderación posible y que resuelvan sus diferencias políticas a través del diálogo y medios pacíficos».
Exhortó a que se respeten «los principios democráticos del estado de derecho y también los derechos humanos, incluyendo la libertad de expresión».
Millares de manifestantes se enfrentaron este lunes contra las fuerzas de seguridad frente a la sede del gobierno en Bangkok, en incidentes que estallaron el sábado y causaron al menos cuatro muertos y casi 60 heridos. Los opositores buscan la dimisión de la primera ministra Yingluck Shinawatra, quien se niega a renunciar.